Lectura 6:00 min
¿Cuándo es el mejor momento para pedir un préstamo? La decisión va más allá de la tasa de Banxico
Pedir un préstamo no depende solo de las tasas de interés de Banxico. Evaluar tu capacidad de pago y estabilidad laboral, así como el objetivo del financiamiento y el entorno económico, es clave para tomar una decisión responsable y evitar el sobreendeudamiento

Pedir un préstamo es un compromiso financiero a mediano o largo plazo que impacta la capacidad para cubrir gastos esenciales como vivienda, alimentación, educación y transporte. La decisión final depende tanto del contexto macroeconómico como de la capacidad de pago individual.
Antes de contratar un préstamo, es fundamental que evalúes una serie de indicadores económicos, pero sobre todo tu situación financiera, capacidad de pago y el propósito para el cual utilizarás los recursos, dice Ricardo Arenas, chief content officer de Yotepresto, plataforma de financiamiento colectivo.
Te puede interesar
¿Es buen momento para pedir un crédito? “No existe una receta universal que nos funcione a todos, para una persona puede ser el tiempo ideal, para otras quizá convendría esperar”.
Para tomar la mejor decisión, acota el especialista, es importante hacer un análisis adecuado, que nos permita evitar el sobreendeudamiento, mantener una buena salud financiera y aprovechar el financiamiento como una herramienta para alcanzar objetivos personales, familiares o empresariales de manera responsable.
Factores macroeconómicos a considerar
Desde el punto de vista económico, Arenas comenta que factores como la tasa de interés del Banco de México (Banxico), inflación, oferta de crédito y morosidad se deben tomar en cuenta al momento de tomar la decisión.
La tasa de referencia de Banxico está en 6.5%, un nivel que se espera se mantenga el resto de 2026 e incluso en 2027. La inflación prevista al cierre del año es de 4.2% y se estima que converja a su meta de 3% hasta 2027. La oferta de financiamiento sigue en ascenso, con un repunte moderado en la cartera vencida del consumo.
Considerando estos puntos, parecería que es un buen momento para pedir un crédito, porque difícilmente la tasa de Banxico va a bajar más en los siguientes meses y la inflación se mantendría entre 3% y 4 por ciento.
No obstante, si vemos otro indicador quizá la respuesta cambie: el mercado laboral. En el primer semestre del año, la población ocupada se redujo en 293,227 personas, cuando el país requiere la generación de 100,000 vacantes por mes, es decir, 1.2 millones al año, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Inegi.
Esta situación genera incertidumbre y aumenta el riesgo de que pierdas tu trabajo o de que tu negocio se vea afectado por un menor consumo. Si tienes un buen fondo de emergencia para enfrentar tus gastos fijos, la situación es menos difícil, pero si careces de él, ¿tendrías para pagar un crédito si te quedas sin tu fuente de ingresos o la ves reducida?
“El ciclo económico no decide por ti, pero, sin duda, reduce tu margen de error”, es decir, tu espacio para enfrentar una situación complicada”, comenta el vocero de Yotepresto.
La decisión final sobre la solicitud del crédito está en ti
La decisión de si es el momento ideal para pedir un financiamiento está en ti, en tus metas, en tu capacidad de pago y en el objetivo de obtener esos recursos.
Si quieres un préstamo para pagar una deuda y tener mayor liquidez o para acelerar el crecimiento de tu negocio, es probable que sea el mejor momento para ti; si prefieres esperar para comprar el auto de tus sueños y dar un mayor enganche y, además, liquidar el crédito de nómina que estas pagando, quizá para ti es mejor posponer la decisión; o bien, si en tu trabajo hay una serie de recortes y vives en incertidumbre, no es el tiempo ideal para ti y lo mejor es esperar a que se calmen las aguas.
“Cada caso es particular. La tasa de interés de Banxico y otras variables de corte económico son importantes, pero no marcan la línea, la última palabra la tienes tú y tu situación actual”.
Deuda buena vs. Deuda mala: ¿Cuándo conviene endeudarse?
No, pero pueden llegar a ser una "pesadilla" si no se manejan de forma correcta, porque —finalmente— generan intereses y éstos merman tus ingresos futuros, dice Daniel Urías, fundador de Cooltura Financiera.
De acuerdo con el especialista, las deudas no se pueden meter en un solo costal, porque no son iguales: hay malas y buenas. Las primeras generan satisfacciones de corto plazo, al instante, como dar el tarjetazo para salir de vacaciones, renovar el armario o redecorar la casa sin tener los recursos suficientes para pagar en tiempo y forma.
Sin embargo, afirma que hay deuda buena que, si bien genera el pago de intereses, los beneficios que otorga son mayores al pasar de los años.
“Es aquella que te ayuda a crear valor, generar ingresos, crecer tu patrimonio y acceder a algo que mejore tu calidad de vida”, explica.
Generalmente, las condiciones se alinean más para pedir una deuda buena, como una hipoteca, pero eso no nos exenta de realizar un análisis de sensibilidad financiera previo.
Tipo de Deuda | Características | Ejemplos |
|---|---|---|
Deuda Mala | Financian satisfacciones inmediatas sin generar retornos o ingresos futuros. | Viajes, ropa o compras impulsivas con tarjeta de crédito. |
Deuda Buena | Ayudan a crear valor, incrementar el patrimonio o generar ingresos mayores al costo del interés. | Créditos hipotecarios, financiamiento para negocios o educación. |
Cuestionario de autoevaluación antes de contratar un préstamo
Arenas da una serie de consejos para decidir si pides un préstamo o no.
- Tener claro el objetivo del financiamiento. Si sólo buscas pagar gasto corriente, quizá nunca sea el mejor momento; en cambio, si lo requieres para pagar la maquinaria de tu negocio, la cosa cambia.
- Analizar la capacidad de pago. Si tus compromisos actuales ya representan 30% de tus ingresos, “muy probablemente” no es el mejor momento de pedir más crédito, porque el riesgo de caer en mora aumenta.
- Fortalecer tu fondo de emergencia. Antes de buscar endeudarte para adquirir un artículo no necesario, lo mejor es empezar o reforzar tu fondo de ahorro para enfrentar momentos difíciles. Mínimo debes tener tres meses de solvencia para gastos fijos en una cuenta a la vista que genere rendimientos, al menos lo de la inflación.
- Revisar el CAT. Seas o no totalero (pagar todo lo que consumes al mes), debes analizar la tasa de interés y el Costo Anual Total de al menos tres opciones.
- Hacer una prueba de estrés financiero. Debes responder de manera honesta una pregunta: ¿puedo pagar el crédito si me quedo sin empleo o pierdo una parte de mis ingresos? Si la respuesta es no, el momento no es adecuado, “independientemente de lo que diga Banxico, Inegi, Yotepresto, quien lo diga”.




