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Crisis mundial de fertilizantes dispara precios; México importa 70%, lo que amenaza producción de alimentos

Entre enero y marzo los precios se dispararon hasta 53%; inicia el ciclo primavera- verano y preocupa que productores de granos decidan mejor no sembrar, explican expertos.

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Infográfico EE

Diego Badillo

La guerra en Irán, el incremento de los precios del petróleo y el gas, así como la disminución en las exportaciones de fertilizantes y de los insumos para su producción, generaron una crisis en la disponibilidad de abonos a nivel mundial, cuya primera manifestación es la escalada en los precios de los fertilizantes. De prolongarse la situación, puede convertirse en una catástrofe agroalimentaria global, alertan expertos.

De acuerdo con el presidente del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), Juan Carlos Anaya Castellanos, entre el 20 de febrero y el 27 de marzo de 2026, el precio de la urea se incrementó 25.8%; el del fosfato diamónico (DAP) 26.4% y el del fosfato monoamónico (MAP) 28.7%.

Si se compara la evolución de precios entre enero de 2025 y el 27 de marzo de 2026, se observa que la urea se incrementó 46.7%, al pasar de 9,550 a 14,010 pesos la tonelada; el del DAP 57.2%, al pasar de 13,380 a 21,040 pesos la tonelada y el del MAP 53.6%, al pasar de 14,000 a 21,500 pesos la tonelada.

El especialista refirió que entre enero y febrero de 2026 México importó 561,000 toneladas de fertilizantes, lo que representó un incremento de 34.2% si se compara con las 418,000 toneladas compradas en el mismo periodo del año anterior.

El especialista dijo que hay que tomar en cuenta que con los bajos precios de algunos productos agrícolas como los granos y el incremento de los fertilizantes seguramente algunos productores podrían optar por no sembrar debido a la falta de rentabilidad y eso tendrá un impacto en los precios de los alimentos. Eso es lo relevante, insistió.

Además, expuso que los bancos y los intermediarios no van a estar dispuestos a prestarles dinero a los agricultores simplemente por no ser rentables.

“Esa es la preocupación que tenemos: que se quede superficie sin sembrar ante la falta de rentabilidad y de políticas públicas que le permitan al productor tener certidumbre”.

Recordó que antes de que iniciara la guerra en Irán, ya se reportaban aumentos en los precios de los fertilizantes de alrededor de 30% ocasionados por los precios bajos de los granos.

Además, en Sinaloa se dejaron de sembrar 100,000 hectáreas donde se hubieran producido más de un millón de toneladas de granos, mientras que  en Tamaulipas están en riesgo de no sembrarse 300,000 hectáreas principalmente de sorgo y maíz.

En el caso de El Bajío, los productores temen no poder acceder al crédito por falta de rentabilidad.

El escenario de producción de alimentos en México acumula causas de estrés

De acuerdo con la Asociación Nacional de Productores y Comercializadores de Fertilizantes (Anacofer), México consume más de 5.5 millones de toneladas de fertilizantes al año.

De esa cantidad y según datos de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), en 2025 el país importó tres millones 798,000 toneladas que representan 69.05% de la demanda.

De Rusia y China se importaron dos millones 161,000 toneladas, equivalentes al 56% del mercado mexicano.

El año pasado, las compras a Rusia descendieron de un millón 411,000 toneladas a un millón 179,000, mientras que las provenientes de China se incrementaron de 439,000 a 982,000 toneladas.

De Omán, se importaron 341,000 toneladas, lo que significó un crecimiento de 228% respecto de 2024.

De Estados Unidos se importaron 275,000 toneladas que representaron 42% menos que en 2024.

Ahí radica el primer problema, pues desde el 21 de marzo pasado Rusia decidió detener las exportaciones de fertilizantes para proteger su mercado interno de alimentos. Además, detuvo la exportación de materias primas para la elaboración de abonos como el nitrógeno.

Hay que recordar que el mercado internacional de fertilizantes se ha visto seriamente afectado desde 2022, cuando Rusia invadió Ucrania.

En tanto China, el otro de los principales productores de fertilizantes y materias primasa nivel mundial, incrementó las restricciones que ya había impuesto con anterioridad al comercio de esos productos.

China mantendrá restricciones a exportación de fertilizantes

Al respecto Josh Linville, vicepresidente de fertilizantes en la consultora de servicios financieros StoneX, destacó que China retiró una cantidad importante de toneladas de urea del mercado y es muy probable que no vuelva a exportar hasta agosto de 2026.

Asimismo, subrayó que la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán ha afectado gravemente el tránsito de mercancías por el Estrecho de Ormuz.

En esa región del mundo se encuentran tres de los 10 principales productores mundiales de fertilizantes.

Por otra parte, la guerra en esa zona del mundo ocasionó el incremento de los precios del petróleo y el gas utilizado en la elaboración de fertilizantes.

La producción de abonos y sus compuestos se ha visto particularmente afectada en países de Europa. Tan solo la producción de nitrógeno ha bajado 75%.

Por ello el presidente de GCMA, Juan Carlos Anaya Castellanos, destacó que la dificultad para el tránsito en el Estrecho de Ormuz, el aumento del precio del gas natural y el alza en el precio de los fletes marítimos, particularmente los petroleros, se han convertido en los factores que alimentan la crisis en cuestión.

Lo delicado, subrayó el reconocido consultor, es que debido a que México depende en alrededor de 70% de los mercados internacionales para adquirir fertilizantes, es inevitable el impacto en los precios de granos básicos, frutas y hortalizas y caña de azúcar.

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Foto EE: Cortesía.

La situación se agrava porque apenas inicia el ciclo agrícola primavera-verano

Por otra parte, el panorama a futuro se complica porque está iniciando el ciclo agrícola primavera-verano y debido a que los fertilizantes económicamente no son bienes elásticos, porque los productores deben comprarlos, aunque estén caros.

Eso afecta gravemente sus costos de producción. Fertilizar incrementa en alrededor de 73% la eficiencia del uso del agua.

Tomando en cuenta este factor y los demás, Juan Carlos Anaya, consideró que es muy probable que en el ciclo agrícola que inicia haya pérdida de rentabilidad para los productores agrícolas mexicanos y los costos se trasladarán al consumidor. Además, habrá una presión adicional por el alza en los combustibles y en la logística.

Al respecto, el economista en jefe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Máximo Torero expuso que la presión está aumentando en abril (al inicio de la siembra del ciclo agrícola) y se intensificará en mayo, ya que "los agricultores tomarán decisiones" sobre si cambiar las opciones de siembra para adaptarse a la disponibilidad de fertilizantes.

Por su parte, el director de la División de Economía Agroalimentaria de la FAO, David Laborde, comentó: "Estamos en una crisis de entrada; no queremos que esta crisis se convierta en una catástrofe".

Los analistas del organismo internacional destacaron que la mayoría de los agricultores ya enfrentan márgenes escasos y, si se arruinan, la situación mundial de suministro alimentario empeorará durante más tiempo.

Apuntaron que las restricciones comerciales y de exportación agravaron los picos de precios de los alimentos en crisis pasadas, mientras que los esfuerzos por aislar los mercados internos de los mercados mundiales empeoraron las condiciones globales.

La preocupación llega a junta de gobierno del Banxico

Las alarmas se han encendido en distintas instancias. El 26 de marzo, cuando el Banco de México dio a conocer su decisión de política monetaria, el tema de los fertilizantes fue una de las preocupaciones en el debate de los integrantes de la junta de gobierno de esa institución.

Uno de ellos planteó que los precios de los fertilizantes fosfatados y nitrogenados se han visto afectados, ya que por la región del Medio Oriente en conflicto se comercializa cerca del 30% del suministro mundial.

Incluso detalló que los futuros de la urea y el precio de otros fertilizantes han aumentado más de 30%.

Otro apuntó que los mayores costos de fertilizantes nitrogenados podrían impactar durante varios meses la producción nacional y los precios de diversos productos agropecuarios.

Pemex produce menos de un millón de toneladas al año

Por otra parte, en 2025 Pemex produjo 975,000 toneladas de fertilizantes. De esa cantidad, 165,000 toneladas corresponden a fertilizantes nitrogenados, 590,000 toneladas de fosfatados y 220,000 toneladas de urea.

Con la producción actual de Pemex no alcanza siquiera para satisfacer la demanda del Programa Fertilizantes para el Bienestar que tiene como meta para 2026 distribuir un millón 043,082 toneladas de fertilizante en beneficio de tres millones 542,418 hectáreas.

Urge reactivar programas de apoyo al campo que servían y fueron eliminados

Ante el panorama adverso, de acuerdo con Juan Carlos Anaya Castellanos lo que se necesita es que el gobierno implemente una política pública para apoyar a los productores que los ayude a ser rentables y les brinde certidumbre.

Lo preocupante, comentó, es que el sexenio pasado el gobierno decidió desaparecer Financiera Rural, con el argumento de que era “ineficaz” y “atrofiado” y no se habilitó una institución que apoyara financieramente a los productores del campo.

Además, es necesario apoyar tanto a los pequeños productores que cultivan para el autoconsumo, como a los que surten a los mercados de alimentos.

No hay nada que inventar, sino volver a lo que funcionó y dio certidumbre a los productores y compradores de granos básicos en el país, por ejemplo, los programas de agricultura por contrato que permitían tener certidumbre de precios desde el momento que se disponía a sembrar, entre otros instrumentos de política pública que se eliminaron, abundó.

Según cifras del Panorama Agroalimentario 2025 de la Secretaría de Agricultura, México destina 23.4 millones de hectáreas para la agricultura, de las cuales se cultivan 20 millones con la participación de 5.8 millones de personas que hacen posible una producción de 261.9 millones de toneladas de productos agrícolas con un valor de 855,800 millones de pesos.

En 2024 México exportó 54,584 millones de dólares de productos agrícolas e importó 46,636, con lo cual registró una balanza comercial superavitaria de 7,949 millones de dólares.

Hoy México es el segundo importador de granos y oleaginosas y el primero de maíz.

diego.badillo@eleconomista.mx

Diego Badillo

Periodista mexicano, originario de Amealco, Hidalgo. Editor del suplemento Los Políticos de El Economista. Estudié Sociología Política en la Universidad Autónoma Metropolitana. En tres ocasiones he ganado el Premio Nacional de Periodismo La Pluma de Plata que entrega el gobierno federal. También fui reconocido con el Premio Canadá a Voces que otorga la Comisión Canadiense de Turismo, así como otros que otorgan los gobiernos de Estados Unidos y Perú.

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