Buscar
EconoHábitat

Lectura 3:00 min

El otro costo del Mundial 2026: habitantes temen que suban los precios

Una encuesta de la UNAM revela que los residentes de las tres sedes mexicanas de la justa mundialista prevén más tráfico, mayores costos y posibles desplazamientos, además de mostrar baja confianza en el manejo de recursos públicos

Descripción automáticaFoto: Especial.

La llegada de la Copa Mundial de la FIFA 2026 genera inquietudes entre los habitantes de Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. El aumento del costo de vida, los problemas de movilidad y el posible desplazamiento de residentes figuran entre las principales preocupaciones asociadas al torneo.

Así lo revela una encuesta realizada por el Instituto de Geografía (IGg) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Departamento de Geografía de la Universitat de les Illes Balears, de España.

La encuesta revela que la afirmación "aumentará el costo de vida" obtuvo una calificación promedio de 4.28 sobre cinco, lo que refleja una percepción ampliamente compartida de que la llegada del torneo podría traducirse en mayores precios de bienes y servicios.

El resultado sugiere que los residentes temen que el impacto económico del evento no se limite al turismo y la actividad comercial, sino que también ejerza presión sobre los gastos cotidianos de quienes viven en estas urbes.

Espejo de tensión urbana

Otra de las preocupaciones relevantes es el posible desplazamiento de residentes, que alcanzó una valoración promedio de 3.68 puntos sobre cinco.

Aunque se ubica por debajo de otros impactos percibidos, el dato evidencia inquietud sobre los efectos que el evento podría generar en el mercado inmobiliario y en el acceso a la vivienda.

La investigadora del IGg, Ilia Alvarado Sizzo, explicó que el Mundial 2026 constituye uno de los acontecimientos globales más importantes debido a su capacidad para movilizar millones de personas y generar transformaciones económicas, urbanas y sociales.

“Funciona como un espejo de las tensiones urbanas contemporáneas”, afirmó la investigadora al referirse a los impactos que puede tener sobre la movilidad, el espacio público, el turismo, los precios de la vivienda y las dinámicas urbanas.

Desconfianza institucional

La organización del Mundial tampoco escapa al escepticismo ciudadano, ya que la encuesta revela bajos niveles de confianza en la capacidad de las autoridades para administrar el evento de manera eficiente y transparente.

El apartado de “transparencia en el uso de recursos públicos” obtuvo apenas 1.63 puntos sobre cinco, mientras que el rubro de “control de la corrupción” alcanzó 1.74 puntos.

Estos resultados sugieren que una parte importante de la población mantiene dudas sobre la forma en que se ejercen los recursos públicos destinados a las obras e intervenciones vinculadas con el torneo.

Desigualdad urbana

Para Álvaro López, investigador del IGg, los megaeventos internacionales suelen visibilizar las desigualdades que ya existen en las ciudades. El especialista explicó que el Mundial 2026 representa una oportunidad para analizar cómo se distribuyen territorialmente las inversiones asociadas a proyectos de infraestructura, así como sus efectos sobre las dinámicas locales.

“Las inversiones tienden a concentrarse en corredores turísticos, áreas cercanas a los estadios o espacios estratégicos para proyectar una imagen internacional de modernidad y desarrollo, mientras otras zonas enfrentan carencias históricas. Más que transformar integralmente las urbes, el Mundial puede terminar profundizando contrastes espaciales que existían”, alertó.

Últimas noticias

Noticias Recomendadas