Lectura 4:00 min
La ley de vivienda que Trump no firmó ya está vigente en Estados Unidos: ¿qué cambia?
La 21st Century ROAD to Housing Act se convirtió en uno de los pocos acuerdos bipartidistas recientes en el Congreso para enfrentar la crisis habitacional
Foto: Archivo
La nueva ley de vivienda en Estados Unidos, denominada 21st Century ROAD to Housing Act, entró en vigor el 11 de julio de 2026 sin la firma del presidente Donald Trump, con el objetivo de ampliar el ecosistema habitacional.
Pese a la negativa del mandatario, no ejerció su derecho de veto, por lo que la legislación se promulgó de manera automática. Así, la Ley del Camino a la Vivienda para el Siglo XXI se volvió una realidad y marcó un precedente al consolidar uno de los pocos acuerdos bipartidistas recientes en el Congreso estadounidense en torno a la crisis de vivienda.
Te puede interesar
El proyecto fue impulsado de manera conjunta por el senador republicano Tim Scott, de Carolina del Sur, y la senadora demócrata Elizabeth Warren, de Massachusetts. A través de 50 medidas, se busca incrementar la oferta inmobiliaria.
Crisis habitacional
La aprobación de la nueva ley de vivienda ocurre en un contexto de creciente presión sobre el mercado inmobiliario estadounidense.
Lawrence Yun, economista jefe de la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios (NAR), estimó que el precio promedio de una vivienda, que hoy asciende a 430,000 dólares, podría alcanzar un millón de dólares en aproximadamente 25 años.
“Por ello es más urgente que nunca tomar medidas contundentes para ampliar la oferta y eliminar las barreras a la propiedad de la vivienda”, ha expuesto la NAR.
Para David García, subdirector de Políticas del Centro Terner para la Vivienda y la Innovación de la Universidad de California en Berkeley, ninguna de las acciones en la ley cambiará radicalmente el sector de vivienda por sí sola.
“Sin embargo, en conjunto, conforman el paquete de reformas de vivienda más significativo que el Congreso ha aprobado en una generación, sentando las bases para reformas aún mayores en el futuro”, expuso en un análisis.
Principales cambios
La nueva ley de vivienda en Estados Unidos incorpora diversas reformas para ampliar la oferta habitacional y facilitar el desarrollo de nuevos proyectos. Entre las más relevantes destacan las siguientes:
1. Recursos públicos ligados a la construcción
Una de las medidas consiste en vincular parte de los recursos del programa Community Development Block Grant (CDBG) al desempeño de las ciudades en la construcción de viviendas en mercados con escasez y altos costos.
El objetivo es incentivar que los gobiernos locales eliminen restricciones que limitan la producción habitacional y utilicen los recursos federales como una herramienta para impulsar reformas en materia de uso de suelo.
2. Menos trámites ambientales
La legislación amplía las exenciones previstas en la National Environmental Policy Act (NEPA) para la mayoría de los desarrollos de vivienda ubicados dentro de zonas urbanas consolidadas, con el propósito de agilizar los proyectos habitacionales.
3. Impulso a la vivienda prefabricada
La ley elimina la obligación de que las viviendas manufacturadas incorporen un chasis permanente de acero. Junto con otras modificaciones regulatorias y financieras, esta medida facilitaría la producción de viviendas prefabricadas y contribuiría a reducir los costos de construcción.
4. Más financiamiento
La legislación también incorpora cambios para atraer mayores recursos públicos y privados al desarrollo de vivienda. Esto a través de un aumento en los límites de inversión de bancos y gobiernos locales.
5. Mejor planeación urbana
El proyecto instruye al Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD) a elaborar lineamientos nacionales sobre mejores prácticas de zonificación y uso de suelo.
La ley representa uno de los avances más importantes en materia de vivienda en Estados Unidos: no obstante, David García advirtió que su alcance dependerá de la implementación y la aprobación de futuras reformas que permitan consolidar los cambios previstos.