Eduardo Gutiérrez tiene una meta concreta desde la dirección general de IBM en México: hacer que los clientes de la compañía migren a la economía digital y pongan a la tecnología en el centro del negocio. "Queremos trabajar con nuestros clientes en sus procesos de manejo de información, en sus procesos de back office. Queremos ir de la mano con ellos a lo que es la transformación de los negocios", dijo Gutiérrez, el primer director mexicano de IBM México en 20 años.

Gutiérrez asumió la dirección general de la compañía el 3 de enero de 2018, en sustitución de Tonny Martins, quien tomó las riendas de IBM en Brasil. "Me preparé mucho tiempo para llegar aquí. Parte de esa preparación principalmente fue haber pasado por diferentes áreas de la compañía. Después de vender impresoras tuve la oportunidad de vender dinero, de estar en la parte de financiamiento y arrendamiento; después manejé todas las alianzas y canales de distribución que tenemos en IBM", dijo Gutiérrez, quien tiene una carrera de 25 años como ejecutivo IBM. Hoy dirige una compañía que dejó de concentrarse en el hardware como el centro del negocio para dedicar sus esfuerzos al software y los servicios.

La semana pasada, Gutiérrez vivió su primer Think como director general de un mercado regional. El encuentro fue en Las Vegas, donde la compañía convocó a la comunidad de desarrolladores, clientes y analistas para pensar sobre las tecnologías que tienen un impacto en el presente y el futuro. En ese contexto ofreció esta entrevista a El Economista.

—¿Dónde encuentras la mayor posibilidad de disrupción tecnológica?

—En todo lo que son las soluciones cognitivas y la forma en la que se procesa la información. Es un modelo que los clientes apenas están conociendo. Por nuestra propia historia, en la que hemos creado un expertise muy importante en la industria de la banca, yo diría que justamente ahí es donde creemos que podemos generar mayor impacto. 

—¿Cuáles son los planes de colaboración de IBM México con otras compañías, en el sentido de las alianzas creadas por la compañía a escala global?

—Lo que nosotros hacemos es utilizar todos los assets que podemos tener de manera conjunta y explotarlos en el portafolio de crecimiento que estamos haciendo con los clientes. Desde el punto de vista de la competencia, desde hace mucho tiempo hemos dicho que ya no existe una competencia pura, sino que existe una cooperación. Competimos y cooperamos al mismo tiempo. Lo que estamos buscando es complementar todos los procesos de negocio de las diferentes industrias y para eso tenemos la capacidad de integrar soluciones que podría parecer que compiten, pero que en realidad la combinación de soluciones de otros y la nuestra básicamente genera una solución mucho más potente para resolver un problema.

—¿Qué es lo que más quieres vender en tu primer año al frente de IBM México?

—Las ventas son importantes pero algo que nosotros como compañía, y que personalmente yo estoy de alguna manera volcado continuamente, es en asegurar un delivery de excelencia, porque eso tiene que ver mucho con el modelo de negocios que hoy tenemos. Antes vendíamos mucho hardware, tú entregabas la caja por decirlo de alguna manera y llegabas, la conectabas y listo. Hoy en nuestro modelo y sobre todo cuando estamos hablando de transformaciones digitales o de negocio, lo que estamos entregando son servicios y los servicios están fuertemente integrados por capacidades y por skills que tiene que tener la gente que hace esos servicios. No podemos pretender crecer únicamente firmando contratos y después fallando en el delivery. Eso es un modelo insostenible en el tiempo. 

—¿Qué ves como el gran reto en materia de tecnología en México?

—Un tema que no se debe obviar es el de la tecnología; debemos dejar de pensar en ella como un tema exclusivo del back office. Hoy la tecnología es un habilitador. No es la innovación, porque la innovación es realmente repensar tus procesos de negocio, cuando los vuelves a reimaginar, esos procesos tienen que estar basados en tecnología. La tecnología es el habilitador y la gente tiene que entender el impacto que eso genera. Tenemos la responsabilidad de pensar fuera de la caja, porque aquellos que se quedaron pensando en la caja lo más seguro es que en un periodo no mayor a un año su negocio desaparecería, bajarían los ingresos, perderían el share y los demás estarían en una posición de poder sobrevivir y reinventarse en el tiempo. La tecnología pasó del back office a impactar el modelo de front office.