Telefónica Movistar devolverá diversas frecuencias de espectro en las bandas de 800 MHz y de 1.9 GHz (PCS) al Estado mexicano a partir del 31 de diciembre de 2020 y hasta el 30 de junio del año 2022, conforme una solicitud presentada por la compañía ante el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) y aprobada por ese órgano regulador el 4 de diciembre pasado. También tiene previsto regresar su espectro nacional en 2.5 GHz, conseguido a través de la Licitación IFT-7.

La devolución de las señales radioeléctricas significa para Telefónica el tamaño de su apuesta por el acuerdo compartición de redes firmado con AT&T en noviembre, por el que Movistar ha comenzado a cursar todo su tráfico en el último tramo de la red de la otra compañía para ahorrarse así unos 5,000 millones de pesos en México para después del 2022, mientras que para AT&T ese convenio apuntala sus ingresos y maximiza el aprovechamiento de su infraestructura física e intangible en un 2019 en el que desaceleró su captación de clientes de alto valor.

El retorno de las frecuencias también obedece a los costosos pagos de derechos que pagan Movistar y toda la industria de telecomunicaciones en México por la explotación del espectro radioeléctrico, entre la puja económica que presentan al momento de las subastas y los pagos anuales por su aprovechamiento.

La misma Telefónica ha comentado en sus informes financieros que sólo los pagos por el insumo del espectro equivalen al 15% de sus ingresos anuales en el país, frente al equivalente del 4.0% de sus ingresos por sus operaciones en los otros 17 mercados donde también oferta servicios, por lo que esta acción de la compañía y la devolución de señales que AT&T también ya hizo en la banda de 800 MHz el año pasado suponen un aviso para las autoridades hacendarias de México que han soslayado esta demanda de la industria.

Movistar invirtió 2,861 millones de pesos para compra y refrendo de espectro en México durante su ejercicio de 2018, de los que 700 millones de pesos fueron para comprar dos bloques nacionales en la banda de 2.5 GHz y 2,161 millones de pesos para renovar sus concesiones en los 1.9 GHz, de las que Movistar es hoy la principal concesionaria en el país.

Con la devolución de las frecuencias, el Estado mexicano, vía el IFT, procederá a su recuperación y eventual colocación en el mercado para los interesados, a través de nuevos procesos de licitación, que ocurrirían más allá del año 2023, debido a que la última frecuencia que Movistar regresará será a mitad de 2022 y en el camino a esa fecha el regulador sectorial tiene planeado licitar otros paquetes de espectro en las bandas de 600 MHz y de 3.5 GHz para servicios de 5G, de los que Telefónica ha manifestado la posibilidad de competir por ellos y también ante el hecho de que AT&T, Axtel y Telmex recién renovaron algunas concesiones en 3.5 GHz.

En septiembre de 2019 se conoció que el Instituto Federal de Telecomunicaciones había reservado un tramo de la banda de 800 MHz como espectro de uso público, un hecho que podría apoyar el plan del gobierno federal de llevar servicios básicos de telecomunicación a zonas desprotegidas a través de CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos, esto por el poder de cobertura que puede abarcar la banda de 800 MHz y por lo que se esperaría que las frecuencias que Movistar ahora ha decido retornar en ese espectro también se destinen para ese fin; incluso, para un 5G de "cobertura".

La devolución de las bandas de 800 MHz y de PCS en poder de Movistar beneficiarán a la operación financiera de la compañía en México, un mercado donde Telefónica levanta un ARPU de 2.5 euros por cliente, contra los 7 euros, por ejemplo, que logra en Brasil, su mercado estrella en América Latina. Pero para el Estado mexicano significará pronto una entrada de menos de dinero por una política inamovible sobre el cobro del espectro fijada en la Ley Federal de Derechos.

De los 800 MHz y los 1900 MHz o PCS

El retorno de las frecuencias fue inscrito en el registro del IFT entre el 4 y 5 de diciembre de 2019, aunque se conocieron en el penúltimo día de ese año. Los documentos, una treintena de ellos, indican que Movistar retornará paquetes de espectro regional y/o nacional en las distintas nueve regiones geográficas en las que México ha sido dividido en materia de telecomunicaciones.

Algunos son paquetes de 30 MHz de ancho de banda y otros son fajas de 10 MHz, según la región y según la banda de espectro en cuestión. Son aquellos, por ejemplo, de los 1870-1885 y 1950-1965 MHz (1.9 GHz) o de los 825-835 y 870-880 MHz (800 MHz).

Buena parte de las frecuencias que regresarán otra vez a manos del Estado fueron adjudicadas a Pegaso PCS y las otras marcas que un día se convertirían en Movistar con la incursión de Telefónica en México hace viente años, en tanto que otras fueron adquiridas por la empresa en las subastas 20 y 21 del año 2010, en unos 2,867 millones de pesos de entonces; y con los intercambios convenidos con AT&T entre 2014 y 2015 por el que Movistar traspasó señales de 1.7/2.1 GHz (AWS) a AT&T, mientras que esa firma le allegó sus frecuencias de 1.9 GHz a Movistar. Esta acción repercutió en un impacto positivo de 1,455 millones de pesos a la operación de Movistar aquí en 2015, según un informe de ese operador conocido en 2016.

Se desconoce todavía si entre las frecuencias objeto del retorno van incluidas las señales en 1.9 GHz que fueron de SAI de Grupo Hermes, por las que Movistar todavía pagó 82 millones de pesos en 2017.

Telefónica Movistar todavía cuenta con frecuencias en otras bandas radioeléctricas, entre ellas, en la bandas de 7.5 y 23 GHz y previo a la subasta de señales en la banda de 2.5 GHz, la compañía era poseedora del 10.67% del espectro disponible en México para servicios móviles.

De acuerdo con el Banco de Información de Telecomunicaciones del IFT, Telefónica Movistar tenía a junio de 2019 un total de 105 MHz de frecuencias para servicios móviles o 18.0% del total disponible en el país. AT&T, el primer operador en ese criterio, contaba entonces con el 39.3% y Telcel, con 27.1% o 158 MHz. Altán Redes, a través de la banda de los 700 MHz, explota a la fecha 90 MHz de ancho de banda en esas frecuencias.

En abril de 2019, Telefónica deslizó en el foro Conecta Latam la intención de retornar frecuencias de espectro en aquellas zonas escasamente rentables de México y ante los costos financieros de mantener en su poder esas señales allí.

El desistimiento de estas frecuencias por parte de Telefónica no es privativo de su mercado mexicano. La empresa, en otras condiciones y estrategia de mercado, definió esta vez no competir por más señales de espectro en la subasta de los 700 MHz, 1.9 GHz y 2.5 GHz de Colombia.