La economía mexicana muestra indicios de desaceleración, concluyó el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), al interpretar sus mediciones anticipadas de indicadores clave de la producción de manufacturas, consumo y los servicios.

El Indicador IMEF Manufacturero disminuyó 0.6 puntos en agosto para cerrar en 51.3 unidades, con lo cual se ubicó en zona de expansión por sexto mes.

El Indicador IMEF varía en un intervalo de 0 a 100 puntos y el nivel de 50 puntos representa el umbral entre una expansión (mayor a 50) y una contracción (menor a 50), de la actividad económica.

Por su parte, el Indicador IMEF No Manufacturero registró una baja en agosto de 2.2 puntos para cerrar en 50.1, manteniéndose en zona de expansión por seis meses consecutivos.

Los resultados del Indicador IMEF indican que durante agosto se presentó una desaceleración de la actividad económica, principalmente en el sector no manufacturero.

Al mismo tiempo, las tendencias-ciclo, tanto del sector manufacturero como del sector no manufacturero, permanecen en zona de expansión. Sin embargo, ambas volvieron a registrar una disminución en agosto.

Asimismo, destaca que por primera ocasión desde enero de 2021 el índice tendencia-ciclo del sector no manufacturero, integrado por los servicios y el comercio, se ubicó por debajo del correspondiente al sector manufacturero.

“Estos resultados pueden ser consecuencia de las implicaciones derivadas del fuerte repunte de los contagios de Covid-19. En los próximos meses habrá que vigilar los resultados subsecuentes del Indicador IMEF para evaluar si se trata de un fenómeno pasajero”, dijo el IMEF en su reporte mensual.

La economía mexicana presentó una tasa de crecimiento trimestral de 1.5% en el segundo trimestre de 2021, como reflejo de un crecimiento acotado entre abril y mayo, así como un dato adverso en junio.

Desde la perspectiva del IMEF, preocupa el desempeño de los distintos sectores de actividad económica durante junio, ya que las caídas afectaron en buena medida a las actividades económicas primaria, secundaria y terciaria.

Al analizar el desempeño de los subsectores del SCIAN durante junio, se observa que de los datos mensuales disponibles solo 35.3% de ellos presentó una tasa de crecimiento positivo, en contraste a una fracción promedio equivalente a 64.6% durante los primeros cinco meses de 2021.

El Indicador IMEF está construido para ayudar a anticipar la dirección de la actividad manufacturera y no manufacturera en México e inferir la posible evolución de la economía en general en el corto plazo.

IPM crece, pero entraña debilidad

Por otro lado, el indicador de pedidos manufactureros (IPM) que publica el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi), creció, pero a un ritmo moderado, al avanzar 0.2 puntos a 52 enteros.

Sin embargo, el componente de volumen de producción, que es uno de los más conectados con los resultados de la actividad real, fue el que tuvo el mayor deterioro al pasar de 54.9 unidades a 53.3, por lo que, aunque en términos absolutos el IPM mejoró, los datos validan la tendencia más débil de los otros indicadores.

roberto.morales@eleconomista.mx

kg