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Infraestructura sostenible, clave ante retos climáticos y energéticos
Ante la urgencia climática y la transición energética, México debe modernizar redes, agua y energía con visión técnica y colaboración público-privada

En un contexto marcado por el cambio climático, la transición energética, la transformación digital y la creciente presión sobre los recursos naturales, la infraestructura sostenible es pilar para el desarrollo económico y social de México, advirtió el Colegio de Ingenieros Civiles de México (CICM).
En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente 2026, que se celebra este 5 de junio, el Colegio destacó que el país enfrenta desafíos relacionados con la vulnerabilidad ante fenómenos climáticos extremos, la disponibilidad de recursos hídricos, la expansión urbana y la necesidad de modernizar la infraestructura existente.
Ante este escenario, reiteró la importancia de fortalecer los procesos de planeación, promover políticas públicas basadas en evidencia y consolidar mecanismos de colaboración entre gobierno, academia, iniciativa privada, organizaciones profesionales y sociedad civil.
" Las decisiones que se toman durante la planeación determinan el impacto que una obra tendrá sobre las personas, las comunidades, el medio ambiente y la competitividad del país", comentó Luis Montañez Cartaxo, coordinador adjunto del Comité de Medio Ambiente y Sustentabilidad del CICM.
Además, refirió que la infraestructura mantiene una relación directa con prácticamente todos los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.
Desde el acceso al agua potable y la energía, hasta la movilidad, la seguridad alimentaria y la reducción de la pobreza, el desarrollo sostenible depende de sistemas de infraestructura modernos, resilientes y eficientes.
Transición energética e innovación
El CICM destacó que la transición energética representa una oportunidad estratégica para México en un entorno que exige mayor competitividad.
No obstante, el desarrollo de redes eléctricas inteligentes, infraestructura para energías renovables, sistemas de almacenamiento, movilidad sostenible y proyectos de gestión del agua requerirá capacidades técnicas e innovación en la que la ingeniería civil desempeñará un papel fundamental.
Ante ello, la evaluación de impactos debe realizarse antes de que se definan inversiones, trazos, alcances y compromisos de ejecución, permitiendo identificar, prevenir y mitigar riesgos ambientales, sociales y económicos.




