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Construcción arrastra una década de rezago digital; rotación e informalidad laboral lo frenan
En México, 95% de las constructoras son pymes, las cuales enfrentan barreras para la especialización de la mano de obra y la adopción de inteligencia artificial, así como de otras herramientas digitales

La industria de la construcción en México acumula más de una década de rezago en la adopción de herramientas digitales. Especialistas atribuyen este atraso no solo a los costos tecnológicos, sino también a barreras estructurales como la alta rotación de personal, la informalidad laboral, la baja especialización y la escasa capacitación de la mano de obra.
Sí bien la construcción se mantiene entre las seis actividades económicas con mayor aportación al Producto Interno Bruto (PIB) nacional, al generar alrededor de 2.3 billones de pesos anuales, su digitalización avanza a un ritmo más lento que el de otras industrias.
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“México acumula más de una década de rezago en la adopción de metodologías como el Modelado de Información para la Construcción (BIM), así como de herramientas de inteligencia artificial, analítica de datos y automatización”, declaró Ricardo González Lomelí, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) Ciudad de México.
Mientras otros sectores duplicaron su productividad durante las últimas dos décadas, la construcción apenas registró un incremento cercano a 10%, de acuerdo con un análisis del McKinsey Global Institute.
Retos en la estructura laboral
Para los especialistas, la lenta digitalización de la construcción no responde únicamente a la incorporación de nuevas tecnologías, sino a las condiciones en las que opera la industria.
Roberto Calvet Roquero, vicepresidente ejecutivo de Sustentabilidad de la CMIC, explicó que 95% de las empresas constructoras son medianas y pequeñas (Pymes), cuyos niveles de estandarización de los procesos suelen ser bajos.
A ello se suman la alta informalidad laboral, la rotación de personal, la escasa especialización y la limitada capacitación de los trabajadores.
“A veces la falta de trabajo no nos permite especializarnos en una sola actividad. Para poder subsistir, hacemos instalaciones eléctricas, después acabados u obra civil; la necesidad nos lleva a no poder ser realmente especialistas en un área”, declaró.
Calvet agregó que el modelo de contratación también representa un obstáculo para la innovación, ya que está mayormente basada en el menor precio, lo desincentiva la inversión en tecnología. “Debemos hacer que el sector valore la experiencia, la trayectoria y la calidad”, apuntó.
Talento especializado
González Lomelí indicó que uno de los principales retos para acelerar la digitalización es fortalecer el capital humano de la industria. El dirigente añadió que las nuevas herramientas digitales también están elevan el perfil que demanda el sector.
Actualmente, el nivel promedio de escolaridad de los trabajadores de la construcción se ubica entre secundaria y bachillerato, de acuerdo con el representante empresarial.
“La adopción de tecnologías exige que la mano de obra tenga una mayor escolaridad. Hoy las herramientas requieren mayor capacitación; los planos ya no solo se consultan en papel, ahora también se revisan en computadoras o dispositivos digitales. Una persona con un mayor nivel de estudios puede adaptarse con mayor facilidad a estas tecnologías”, dijo.
Capacitación digital
Para María Paula Flores, representante de la Secretaría de Trabajo y Fomento al Empleo de la Ciudad de México, la inteligencia artificial, la metodología BIM y otras herramientas digitales dejaron de ser una opción para convertirse en un requisito para elevar la productividad del sector.
No obstante, advirtió que la innovación solo será exitosa si avanza al mismo ritmo que la profesionalización de la mano de obra.
“La innovación y el aumento de la productividad necesariamente deben ir acompañados de capacitación, protección y mejoramiento de los derechos de las y los trabajadores de la construcción. La transición tecnológica no debe significar una sustitución del recurso humano, sino un fortalecimiento de sus capacidades y de sus condiciones laborales”, afirmó.
La funcionaria agregó que toda herramienta tecnológica requiere procesos de formación y certificación para que los trabajadores puedan aprovecharla, por lo que consideró indispensable impulsar esquemas de capacitación para cerrar la brecha de talento que enfrenta la industria y acelerar su transformación digital.





