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8M: Mujeres triquis, memoria y defensa del territorio
En el Día Internacional de la Mujer, Beatriz Pérez López visibiliza la resistencia de las mujeres triquis y su papel en la defensa de la paz comunitaria.
Bety Pérez López es una abogada y activista, esreconocida por su trabajo en favor de los derechos de las mujeres y la construcción de la paz en la región triqui.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, la agenda pública no sólo pasa por la igualdad laboral, la representación o el acceso a oportunidades. También exige mirar a las mujeres que han sostenido a sus comunidades en contextos atravesados por la violencia, el desplazamiento y el despojo. Desde esa realidad habla Beatriz Pérez López, abogada, activista y defensora de los derechos de las mujeres en la región triqui.
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Su historia está marcada por el conflicto armado que afectó a su comunidad desde que era niña. Crecer entre el miedo, la persecución y la pérdida de libertad en su propia tierra fue el punto de partida de una conciencia que con el tiempo se convirtió en activismo. Lo que comenzó como una experiencia personal de dolor terminó por transformarse en una causa colectiva vinculada con la paz, la justicia y la defensa del territorio.
Para Beatriz Pérez, esa historia no puede contarse desde una sola voz. Su trayectoria está ligada a la resistencia de muchas mujeres y hombres que, desde la vida comunitaria, decidieron no ceder por completo ante la violencia. En ese proceso, el papel de las mujeres ha sido central.
La fuerza de las mujeres triquis
Cuando define a la mujer triqui, en entrevista con El Economista, Pérez López habla de fortaleza, valentía e inteligencia, pero también de una sabiduría heredada por generaciones. En su visión, las mujeres de su comunidad han sido soporte afectivo, defensoras del territorio y guardianas de la cultura, incluso en los momentos más duros del conflicto.
Las mujeres triquis han sostenido a sus familias, su cultura y su territorio aun en medio del miedo; ahí está una fuerza que México necesita mirar”.
No se trata sólo de una resistencia simbólica. En su testimonio, esas mujeres fueron quienes protegieron a sus familias, mantuvieron viva la esperanza y evitaron que la violencia borrara por completo el sentido de comunidad. Su abuela, su madre y su tía, recuerda, le enseñaron que la identidad no debía perderse ni siquiera en los momentos de mayor fractura.
Ese aprendizaje marcó también su forma de entender el liderazgo. En lugar de una visión individual, Beatriz insiste en que en los pueblos indígenas la fuerza suele construirse en colectivo. La supervivencia de su comunidad, sostiene, ha dependido de esa red compartida que preserva la organización, la memoria y la capacidad de seguir caminando aun en circunstancias adversas.
La paz no es inmediata
Uno de los ejes más contundentes de su reflexión es que la paz no ocurre de un día para otro. La violencia puede instalarse con rapidez, pero revertir sus efectos toma años. Requiere reconocer heridas, atender agravios y reconstruir la convivencia desde abajo.
La paz no llega sola: necesita tiempo, memoria, sanar heridas y construir caminos colectivos para que la violencia deje de verse como destino en nuestras comunidades".
Para la activista, esa perspectiva es indispensable en territorios donde el conflicto lleva décadas y donde los intereses externos han puesto la mira sobre los recursos naturales y la tierra. Su lectura es: muchas comunidades indígenas han padecido divisiones y violencias alimentadas por disputas ajenas a su bienestar. Por eso, la paz territorial también implica dignidad, consulta y respeto.
Un libro como memoria y resistencia
En ese contexto surge Mujer Triqui, un libro que Beatriz Pérez López presenta como una parte más de su proceso de lucha. Aunque recoge una historia personal y familiar, también abre una ventana a las vivencias de muchas otras mujeres de su pueblo, marcadas por el desplazamiento, la violencia y la defensa comunitaria.
El libro, explica, no está escrito desde el enojo, sino desde la memoria y la resistencia. Su intención es dejar testimonio de lo vivido y, al mismo tiempo, contribuir a una reconciliación con justicia. En ese sentido, la obra se convierte en una herramienta para que nuevas generaciones entiendan lo ocurrido y para que la violencia no se normalice como parte de la identidad de un pueblo.
Una deuda pendiente
Beatriz Pérez también pone el foco en las políticas públicas. Considera que el reconocimiento legal de los pueblos indígenas debe traducirse en participación real, consulta efectiva y respeto a la autonomía. Advierte que las comunidades no pueden seguir siendo vistas sólo desde lo folclórico o ceremonial, sino como sujetos de derecho con voz propia en las decisiones que afectan su territorio y su futuro.
"En ese terreno, las mujeres y niñas indígenas enfrentan un desafío mayor. Sobre ellas pesan barreras estructurales por género, origen y condición social. Por eso, el Día Internacional de la Mujer también debe servir para ampliar la conversación y reconocer que la igualdad sigue incompleta mientras estas voces no sean escuchadas a plenitud", concluyó.
Libro Mujer Triqui
Ficha Técnica del libro
Título: Mujer triqui. Una vida construyendo la paz
Autor: Beatriz Pérez López
Sello: Grijalbo
Páginas: 256
Género: Biografía y autobiografía / Política
Publicación: Diciembre 2025