Lectura 3:00 min
España debuta ante la modesta Cabo Verde en un duelo entre dos equipos con muy diferentes objetivos
España podría adoptar un enfoque cauteloso con Lamine Yamal y Nico Williams, que se encuentran en las últimas fases de recuperación.

Entrenamiento de la Selección de España, en Baylor School, Chattanooga, Tennessee.
España llega a Atlanta con el aire de un equipo que espera un largo camino en el de Mundial, pero el lunes se enfrentará a una selección que transmite una sensación igualmente poderosa: la euforia y la incredulidad de una nación que ve su nombre en el cuadro del torneo por primera vez.
Los campeones de Europa estrenan su andadura en el Grupo H frente a Cabo Verde, en una zona en la que también figuran Uruguay y Arabia Saudita, en un partido que, sobre el papel, parece un encuentro entre planetas futbolísticos diferentes.
El equipo de Luis de la Fuente se ha vuelto casi imbatible en los últimos cuatro años, con una racha de 30 partidos sin conocer la derrota desde que cayera por 1-0 en un amistoso frente a Colombia en Wembley en marzo de 2024.
Desde entonces, España ha registrado 23 victorias y siete empates, practicando un fútbol de los más entretenidos y ofensivos que se han visto en los últimos tiempos.
La única mella en esa racha aparentemente impecable fue la derrota por 5-4 en los penales ante Portugal en la final de la Liga de Naciones de 2025, tras un empate a 2-2 al término de la prórroga, en un partido en el que España llegó a ir ganando dos veces pero no logró revalidar el título que había ganado en 2023.
Cabo Verde, sin embargo, no está en Norteamérica solo para aportar romanticismo. Los Tiburones Azules fueron una de las sorpresas en la clasificación para el Mundial de 2026 y, con menos de 600,000 habitantes, son el tercer país más pequeño por población en llegar al torneo, tras Islandia en 2018 y Curazao, también en 2026.
Su ascenso se ha forjado a partir de un archipiélago y una diáspora. Esa mezcla resultó muy eficaz en la fase de clasificación, donde Cabo Verde ganó siete de sus 10 partidos, solo perdiendo uno, y logró una impresionante victoria de local ante Camerún.
Su clasificación para el Mundial puede parecer un cuento de hadas, pero Cabo Verde lleva años ganándose su credibilidad. En 2013 se clasificó para su primera Copa Africana de Naciones y alcanzó los cuartos de final en su primer intento.
España, por su parte, podría adoptar un enfoque cauteloso con Lamine Yamal y Nico Williams, que se encuentran en las últimas fases de recuperación de las lesiones en los isquiotibiales que sufrieron en abril.
Ambos volvieron a entrenar con sus compañeros el jueves, pero De la Fuente podría decidir que la paciencia es más prudente que el riesgo.
Para España, el objetivo es un segundo título mundialista tras su triunfo en Sudáfrica en 2010. Para Cabo Verde, el lunes ofrece algo aún más extraordinario: la primera página de una historia que sus seguidores llevan generaciones esperando leer.
