Hace casi cinco años que Facebook trajo a México Free Basics, una iniciativa que era parte de su proyecto Internet.org y con la que la compañía buscaba ofrecer contenidos de forma gratuita a quienes carecían de conexión a internet. El hermetismo con el que se han conducido Facebook, los operadores de telecomunicaciones que han participado en la iniciativa y el regulador en la materia en el país convierten a Free Basics en un precedente poco transparente de los esfuerzos de conectividad de Facebook en México.

Free Basics se sirve de diversas alianzas entre operadores de telecomunicaciones y productores de contenido digital para ofrecer acceso a un conjunto limitado de sitios web. El operador móvil virtual Virgin Mobile y Telcel, de América Móvil, fueron los únicos prestadores de servicios que se sumaron a la iniciativa en México, con la que, en un inicio, los usuarios podían visitar alrededor de 40 sitios en internet, como la enciclopedia digital Wikipedia o el sitio de noticias BBC Mundo.

Free Basics es uno de los distintos servicios que forman parte de Facebook Connectivity. Este reportero solo pudo hacer uso de la aplicación a través del servicio ofrecido por Telcel. En cinco años, la cantidad de sitios a los que una persona puede acceder a través de Free Basics ha pasado de 40 a 60. La constante del servicio gira alrededor del desconocimiento acerca de cuáles han sido los alcances que ha tenido, es decir a cuántas personas les ha permitido conectarse a internet por primera vez y si dichas conexiones satisfacen las necesidades de los usuarios.  

En 2017, dos años después del lanzamiento de Free Basics en México, un grupo de investigadores de la organización internacional Global Voices hizo un análisis sobre el funcionamiento de la aplicación en México, Colombia, Ghana, Kenia, Pakistán y Filipinas. 

 

De acuerdo con Giovanna Salazar, quien estuvo a cargo de la elaboración del análisis para el caso de México, la realización del informe publicado en 2017 fue sumamente complicada porque había muy poca información sobre cómo funcionaba Free Basics a través de los servicios de Virgin Mobile y de Telcel, lo que hizo que no hubiera forma de verificar los términos en los que se había realizado la alianza entre Facebook y los operadores. El hermetismo se extendió al Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), el regulador en la materia, de quien tampoco hubo respuesta a las solicitudes de información de la organización Global Voices. 

Este hermetismo sigue vigente: en una comunicación con El Economista, la oficina de Facebook en México aseguró que no cuenta con datos sobre Free Basics para el país.

“¿Por qué la secrecía? Porque si no fuera así, Facebook tendría que reconocer que la aplicación no está diseñada para conectar a los desconectados”, dijo Salazar en entrevista con El Economista. “La apuesta era que no se te acabaran los datos, era una estrategia para seguir sumando usuarios a la red bajo la premisa de que tendrás datos siempre y tendrás navegación siempre porque Free Basics te ofrece navegación sin costo”, dijo.  

Entre las evidencias acerca de que la aplicación no estaba diseñada para conectar a los desconectados, el informe da cuenta de que muchos de los contenidos estaban en idioma inglés, además de que los puntos de venta de los paquetes de Virgin Mobile se encontraban en ciudades metropolitanas, la mayoría de las cuales ya cuenta con acceso a internet. 

 

En México, según datos de la Encuesta sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información y la Comunicación en los Hogares, realizada por el Inegi en colaboración con el IFT y la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), hay 74.3 millones de usuarios de internet de seis años o más, es decir 65.8% de la población mexicana. La mayoría de estos usuarios se encuentra en localidades urbanas; en el caso de las rurales sólo 4 de cada 10 personas tienen acceso a la red. 

“Si se apostara por reducir la brecha digital se empezaría por habilitar contenidos que cumplieran con las características que imponen las necesidades de la población a la que se dirige”, dijo Salazar. Para esta analista, tras el escándalo de Facebook y Cambridge Analytica acerca del uso inadecuado de datos personales de los usuarios de la red social es necesario poner sobre la mesa la duda de si una empresa con estas características debería tener acceso a más datos de las personas. 

Internet para Todos

El 18 de junio pasado, el presidente Andrés Manuel López Obrador publicó en su cuenta de Twitter un video que muestra una conversación por videoconferencia con el fundador y director ejecutivo de Facebook, Mark Zuckerberg. En el video, López Obrador afirma que su intención es comunicar a todos los pueblos en México y que para lograr este objetivo el gobierno cuenta con la red eléctrica que cubre a 90% del territorio nacional.

“Nos importa mucho el apoyo de ustedes. Compartir este proyecto con los representantes de Facebook en México. Si tú lo consideras interesante, te invitamos a participar para poder hacer una sociedad. Sería algo extraordinario que Facebook ayudara en la conectividad en México, sobre todo en beneficio de los pobres”, dijo López Obrador a Zuckerberg.  

El 19 de julio, el presidente anunció que el proyecto de crear una empresa estatal cuyo objetivo sería llevar internet a quienes no tuvieran acceso ya había sido aprobado por el consejo de administración de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), de participación pública.

Salazar puso en duda el hecho de que si la misión y el compromiso del gobierno de López Obrador es dotar de acceso a internet a toda la población, a través de Facebook sea la manera de lograrlo. “Ya ha habido experiencias en otros países que le han dado reveses a las intentonas de conectividad de Facebook por la creación de un internet de segunda y por la violación al principio de neutralidad de la red y entonces que eso ocurra en México teniendo estas experiencias es muy sorprendente”, dijo.

“Aun con el cambio de gobierno y de proyecto de nación, se siguen desconociendo iniciativas que son innovadoras, como las redes comunitarias e indígenas. Me sorprende mucho que se voltee a ver un modelo de conectividad que ya se ha constatado que no funciona y que no opera de la manera ideal y que viene con implicaciones en contra de los derechos de la población”, dijo Salazar. 

 

La especialista en derechos digitales aseguró que el hermetismo alrededor de este tipo de proyectos de conectividad se mantiene, pues no se sabe qué es lo que el gobierno de López Obrador le ofreció a Zuckerberg a cambio de llevar internet a toda la población mexicana.

“El gobierno hasta ahora podría impulsar la creación de una empresa estatal y muy probablemente se está pensando que Facebook subsidie alguna parte de este proyecto, porque será monumental e incluso inviable. La pregunta crucial es: ¿qué se está negociando para que sea un esquema atractivo para una empresa como Facebook?”, dijo Salazar.

 

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