El crédito en México sigue sin ser barato. Algunas tarjetas de crédito alcanzan costos anuales de más de 100% y muchas tasas de interés efectivas pueden suponer porcentajes de 50 y hasta 70 por ciento. Es por eso que la fintech brasileña Creditas ha llegado a México con el fin de competir con la banca tradicional mediante créditos con garantía, basados en colaterales como una vivienda, un auto y el salario de un trabajador.

Creditas nació en Brasil hace ocho años como una plataforma de crédito con garantía que funcionaba como un marketplace de diferentes productos financieros de la banca tradicional, sobre todo los bancos medianos y pequeños de Brasil. A partir del 2016, la compañía inició una nueva etapa en la que ella misma se convirtió en la controladora de los créditos que ofrecía y por lo que los inversionistas de renta fija se convirtieron en los mayores aliados de la compañía.

“Nacimos como una plataforma de crédito basada en colaterales, con el objetivo de juntar dos grandes mundos: una tendencia de creación de experiencias digitales basadas en tecnología, en contraposición al modelo bancario tradicional, así como una pasión por el activo colateral como una forma de abaratar el coste de tomar crédito en el mercado”, dijo Sergio Furio, director ejecutivo de Creditas en entrevista.

Con una reciente ronda de financiamiento de 231 millones de dólares, Creditas está a punto de convertirse en un nuevo unicornio latinoamericano. Además, de acuerdo con el Distrito Fintech Report 2020, un referente entre las startups de Brasil, Creditas está en segundo lugar entre las fintech más destacadas del gigante latinoamericano; sólo por debajo de Nubank, que también ya aterrizó en México. Además, la aplicación de Creditas fue la segunda a la que accedieron más usuarios, con 2.2 millones, sólo debajo de los 5 millones también de Nubank.

La razón para entrar a competir en un nuevo mercado, en medio de una crisis económica sin precedentes, según Furio, es que una crisis como la que está ocurriendo es lo mejor que le puede pasar a un emprendedor, al menos uno concentrado en el crédito, debido a que el “incumbente”, es decir la banca tradicional, deja de dar crédito justamente cuando la sociedad mexicana lo necesita.

“Cuando lanzas una empresa lo haces pensando en los próximos 50 años, no en 50 días”, dijo Furio sobre esta nueva etapa de expansión hacia el mercado mexicano y agregó que los primeros productos que ya están disponibles en México son cuatro: el crédito con garantía de auto; el crédito con garantía hipotecaria y un préstamo de nómina, este último exclusivo para los trabajadores de aquellas empresas que se asocien con la fintech. A esto se suma Creditas Store, una tienda con productos de alto valor (dispositivos tecnológicos, muebles y electrodomésticos).

De acuerdo con Furio, la oferta de préstamos de Creditas es relevante para el mercado mexicano justamente debido a que en los próximos 12 a 18 meses habrá un aumento de la morosidad originada tanto por el impacto de la pandemia, como por el retiro del crédito del mercado por parte de la banca tradicional.

En mayo pasado, varios bancos anunciaron que reducirían, de forma personalizada y temporal, las líneas de crédito de algunos de sus usuarios. A esto se suma que el secretario de Hacienda, Arturo Herrera, declaró apenas en octubre de 2020 que la banca mexicana no había asumido riesgos durante lo que va de la crisis de Covid-19 debido a que los niveles de garantía que había exigido para otorgar un crédito habían llegado a 90 por ciento. A esto los banqueros respondieron que la entrega del crédito respondía a la demanda del mismo y a prudencia de las instituciones bancarias.

“En el momento en el que consigues darle al usuario un crédito con un costo menor, a un plazo mayor y con la flexibilidad de aplazar los pagos un poco más para adelante cuando tiene dificultades y especialmente, tener activos en garantía, hace que seamos un producto perfecto para la actualidad, sobre todo si consideras que la gran mayoría de los mexicanos tienen un bien, ya sea una casa o un auto”, dijo Furio.

rodrigo.riquelme@eleconomista.mx

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