La compañía de financiamiento para el consumo, Crédito Real, tiene un sólido modelo de negocio fundamentado en sus actividades de otorgamiento de crédito sobre nómina, y un perfil de vencimientos manejable, así como una fuerte capitalización, resultado de su sólida generación interna de capital, así es como consideró la calificadora S&P Global Ratings.

Y es que la entidad financiera ha realizado siete emisiones de bonos en diversos  mercados extranjeros, logrando la sobrecolocación en cada una.

“La parte más relevante de las emisiones es que en principio se consideró como un ejercicio para ampliar su base de inversionistas en los mercados de deuda, decidimos diversificarnos y recurrir a diversos mercados y ahora somos de las pocas compañías mexicanas que podemos emitir en cuatro monedas diferentes: dólares, euros, francos suizos y pesos mexicanos”, dijo Carlos Enrique Ochoa, CEO adjunto de Crédito Real en entrevista con El Economista.

Mencionó que la colocación en distintas  monedas les permite realizar swaps a pesos , “nos permite operar sin tener exposición de tipo de cambio, tenemos un libro que se sobresuscribió alrededor de 32.6 veces sobre su inicio”.

Explicó que 5% de los inversionistas están basados en Estados Unidos, 85% en Europa con una concentración importante en Suiza y 10% de otras latitudes, Asia y de América Latina.

“En términos de la construcción del libro logramos con creces lo que estábamos buscando: ampliar la base de inversionistas”, dijo Carlos Enrique Ochoa.

Percepciones

Crédito Real incluso, ya emitió un Bono Perpetuo (es un bono que no tiene fecha de vencimiento) que fue bien recibido por los inversionistas extranjeros. “Si tú ves el desempeño que están teniendo nuestros bonos y están por encima del desempeño que están teniendo los activos comparables de América Latina”, mencionó.

A medida que han ampliado la base de los inversionistas, eso les ha permitido seguir creciendo, además de ir ganando credibilidad en los mercados internacionales. 

“Si se observa la forma en que se están atrayendo los distintos bonos, ninguno se está canibalizando; es decir, emitimos el híbrido en dólares y ahora en euros. No tenemos una concentración grande de inversionistas suizos, no se cayó el bono en dólares ni el de francos suizos, básicamente es un ejercicio de diversificación”, dijo el CEO adjunto de Crédito Real.

Mayor diversificación

Carlos Enrique Ochoa mencionó que cuando iniciaron las emisiones “únicamente habían dos instituciones financieras no bancarias que emitían en dólares, en ese entonces si comparas al día de hoy todos los emisores recurrentes en el mercado de dólares, serían cuatro o cinco. Consideramos que es muy relevante diversificar y diferenciarnos de los demás de los emisores, en la medida que no tengamos que estar recurriendo únicamente y exclusivamente al mercado de dólares ni al de pesos”.

Crédito Real recibió una calificación de BB+ por parte de Fitch Ratings y también la primera nota en el grado de inversión especulativo global por parte de Standard & Poor’s como respuesta a la emisión del bono en euros, en el mes de octubre del 2019. Ese documento tiene un vencimiento en el 2027 y pagará un rendimiento del 5 por ciento.

“Lo que hicimos con esta emisión fue un ejercicio de refinanciamiento donde compramos 200 millones de dólares del Bono del 2023 y lo refinanciamos a un plazo del 2027, donde el apalancamiento de la empresa aumenta únicamente en 150 millones de dólares de euros, y nos ubica en un perfil de vencimiento más amable, una posición conservadora que la empresa está asumiendo respecto a sus vencimientos futuros”, dijo Carlos Enrique Ochoa, CEO adjunto de la entidad.

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kg