En medio de la crisis que ha impulsado la pandemia del Covid-19, la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, reconoció que se han presentado cambios en el uso de servicios digitales que podrían dar lugar al manejo de criptomonedas respaldadas por institutos monetarios.

No obstante, matizó que no están proyectando la llegada de un “euro digital” que sustituya al dinero en efectivo.

Al participar en el primer conversatorio previo a las Reuniones Anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI), la banquera central dijo que la moneda digital sería un complemento del circulante, “siempre operando en un marco regulatorio y bajo una supervisión que garantice la transparencia de las transferencias”.

En el ejercicio semestral de las reuniones, donde tienen programadas conversariones con con gobernadores de bancos centrales, Lagarde admitió que el distanciamiento social por la pandemia de Covid-19 aceleró el manejo de servicios y medios digitales, pero sostuvo que “la participación del BCE en la emisión de una moneda digital no se dará de la noche a la mañana”, pues la seguridad de los medios de pago y del usuario, requiere un avance firme y regulado.

La forma usual de hacer las compras fue sustituida por el e-commerce, reconoció, y el BCE está tomando muy seriamente la forma en la que ha cambiado el patrón de compras, los medios de pago, y la posibilidad de acelerar el uso de dispositivos para hacer operaciones financieras en la región.

En su conferencia, intentó identificar los cambios positivos que se han generado a partir del distanciamiento social en este periodo de pandemia.

Desigualdad e inequidad

Ahí mismo, refirió que la crisis del Covid-19 ha evidenciado la desigualdad y la inequidad que prevalece, donde los niños, jóvenes y las mujeres, han quedado como los más expuestos.

Las mujeres fueron más afectadas en general que los hombres tras el impacto de la crisis en el mercado laboral, aseveró.

Propuso aprovechar la transición de aquí al retorno a la actividad normalizada, para que se enfoquen las políticas públicas a fortalecer la educación y el entrenamiento de mujeres y niños, sobre todo en este fortalecimiento de la digitalización que se está presentando.

Como parte de las Reuniones Anuales, el FMI y el Banco Mundial tienen una serie de conversaciones programadas con banqueros centrales, donde destacan las que dictarán el Gerente General del Banco de Pagos Internacionales (BIS por su sigla en inglés), Agustín Carstens, así como con el Presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell.

Y las ministras de finanzas de Uruguay, Azucena Arbeleche, y la de Angola, Vera Daves.

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