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Un monopolio llamado Live Nation

Foto: AFP
Live Nation, el propietario de Ticketmaster, ha operado como un monopolio en el mercado de boletos en Estados Unidos, determinó una corte de Nueva York esta semana.
El jurado ha concluido que Live Nation y Ticketmaster han operado por más de una década y media como un poder monopólico en el mercado de boletos y de acaparar el mercado de grandes lugares para conciertos en Estados Unidos.
La saga contra Live Nation y Ticketmaster comenzó en el 2024 con una demanda impulsada por el Departamento de Justicia estadounidense junto con una coalición de 33 estados y el Distrito de Columbia. La demanda acusó a Live Nation de “monopolización y otras conductas ilícitas que obstaculizan la competencia en los mercados de la industria del entretenimiento en vivo”, lo que finalmente aceptó el jurado.
El juicio expuso algunas de las prácticas en las que Live Nation ha incurrido para imponer trabas a los artistas en la renta de los lugares para conciertos. Los artistas están obligados a tratar con Live Nation como promotora y vendedora de boletos, imponiendo sus reglas y siempre llevándose una tajada del pastel.
Los fanáticos de los conciertos se enfrentan a los altos costos de los boletos, cargos fantasmas y un sistema que continuamente decepciona a los consumidores. Estos son algunos de los efectos que ha creado la concentración de Live Nation y Ticketmaster desde su creación en el 2010.
El director ejecutivo de la National Independent Venue Association celebró el veredicto en un comunicado: “En los 44 días que los abogados de Live Nation dedicaron a argumentar si habían infringido la ley, Live Nation hizo 3,100 millones de dólares. Hoy, el jurado confirmó lo que artistas, fanáticos y foros independientes han creído durante los últimos 15 años: Live Nation es un monopolio ilegal. Las consecuencias deberían ser inmediatas y afectar gravemente su poder de mercado, basado en su integración vertical”.
Esto aún no se acaba. El juicio entra ahora a una segunda etapa en la que se determinarán las acciones correctivas para enmendar los daños hechos por Live Nation a la industria de conciertos.
El monstruo de Live Nation y Ticketmaster vendió el año pasado 646 millones de boletos en el planeta y organizó 55,000 espectáculos, entre ellos más de 100 festivales en 45 países. Reino Unido y México están entre sus principales generadores de ingresos.
Falta mucho para que veamos algún cambio sustancial, por lo menos en Estados Unidos. Una de las principales demandas hechas por organizaciones de artistas es la desincorporación de Ticketmaster de la estructura de Live Nation. Aunque eso parece un deseo más lejano que una realidad: no ocurrió cuando se juzgó el monopolio de Microsoft con su navegador ni recientemente con el juicio a Google por su buscador, para citar dos casos de megaempresas.
En el otro lado del ring, Live Nation continuará su pelea por mantener el control de Ticketmaster, como Sauron y sus anillos de poder.
El veredicto contra Live Nation ofrece un primer paso en busca de un ecosistema más equitativo para la industria de conciertos, aunque todavía falta ver el verdadero alcance de esta resolución.



