Si la oposición quiere ganar en el 2024, más vale que revise su estrategia y se ponga con realismo a analizar por qué el presidente López Obrador, en medio de una crisis de seguridad, económica y un aumento de la pobreza, mantiene el 63% de popularidad.

Hay quienes piensan que la gente que lo sigue apoyando es estúpida y no se da cuenta de la crisis que está viviendo el país y apuestan a que con el tiempo se darán cuenta y su popularidad irá cayendo.

Lo que es un hecho es que después de 36 meses López Obrador se mantiene muy fuerte ante la opinión de la mayor parte de la gente y la crisis que enfrentamos durante el año pasado por la pandemia, irá quedando atrás y el futuro será más positivo para la mayoría de la población.

La gente no es tonta, ni ignorante, sabe que el país no va bien, pero según diversas encuestas sigue teniendo confianza en que los resultados a futuro serán mejor, en pocas palabras, le sigue creyendo a López Obrador.

Sería bueno ponernos en los zapatos de esa gente que lo sigue apoyando, mucha de ella es gente de escasos recursos que vive en parte a los apoyos gubernamentales y las remesas y aunque los datos de pobreza digan que ésta ha aumentado, en términos de entrega de recursos y beneficiarios son mucho mayores. Igual que en el caso de la tercera edad, los apoyos a los jóvenes le reditúan a López Obrador el apoyo de toda la familia.

La mayor parte de la gente está muy lejos de los debates y le molestan las críticas sobre la cancelación del aeropuerto de Texcoco, el Tren Maya, la refinería, el outsourcing, la reforma eléctrica o la Revocación de Mandato, diría que en general están de acuerdo con todas esas iniciativas y la oposición se dedica a criticarlas sin tomar en cuenta la opinión de la gente. El resultado es que las críticas a todos esos proyectos fortalecen a López Obrador y debilitan a la oposición.

La oposición ha tomado una postura demasiado de derecha y nostálgica del pasado y por ese camino no va a ningún lado. No será con una iniciativa que surja de los empresarios o con un programa conservador que reivindique el pasado como se le pueda ganar a López Obrador.

Si queremos ganarle tenemos que rebasarlo por la izquierda, con una oferta que realmente vaya al fondo para eliminar la pobreza y que sea entendida por toda la población. No es solamente con dar seguridad a la inversión y la creación de empleos, sino con una transformación profunda del estado mexicano hacia un “Estado de bienestar”.

Un “Estado de bienestar” que garantice, en un plazo máximo de 12 años, en forma gratuita a toda la población, salud, seguridad social, vivienda de calidad a todos los niveles y un seguro de desempleo, financiados a través de impuestos que paguen los que más tienen y con base en un crecimiento acelerado de nuestra economía.

Si no es por convicción, que sea por estrategia política, pero si no tenemos una propuesta de ese nivel, dudo mucho que la gente le retire su apoyo a López Obrador, por más alianzas electorales que se den.

Demetrio Sodi

Político mexicano

Desde la cancha

Ciudadano interesado en las soluciones para el país y la Ciudad de México. Político mexicano, ha sido diputado federal (1988-1991), senador (2000-2006) y jefe delegacional de Miguel Hidalgo (2009-2012).

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