El mercado bursátil mexicano no solo tiene un rezago importante de ofertas públicas iniciales (OPI), sino también en el rendimiento que ha generado en los últimos cinco años, destacó el director general de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), José Oriol Bosch.

Durante su participación en el foro anual de AMEXCAP, reconoció que si bien hay pocas empresas en el mercado mexicano, el retorno del último quinquenio ha quedado a deber por mucho si se compara con otros mercados como el de Brasil o el de Estados Unidos.

"Si hace cinco años hubiéramos invertido 100 dólares o el equivalente  en pesos, hoy en la BMV estaríamos cerca de un 10% negativo, mientras que en Brasil el rendimiento sería de alrededor de 40 y  50% en dólares, cuando  la depreciación de Real fue tres veces mayor a la del peso", enfatizó al participar en la Cumbre de Capital Privado, organizada por la Asociación Mexicana de Capital Privado (Amexcap).

Y si se toma como referencia a los índices de Estados Unidos, el rendimiento del Dow Jones y el S&P 500 sería de un 100%, mientras que NASDAQ es  de alrededor de 200 por ciento.

Por ello dijo que es necesario actuar para impulsar su crecimiento tanto por el lado de la oferta como por el de la demanda.

“Se requiere de más emisoras, pero también de más inversionistas”, agregó.

Contrastes

En el foro, los directores generales de ambas bolsas de valores difirieron respecto al crecimiento en las cuentas de intermediación bursátil.

María Ariza celebró que después de haber visto por 20 años un estancamiento en el número de cuentas bursátiles con alrededor de 270,000, hoy está por llegar a casi el millón.

José Oriol Bosh dijo que hay una fuerte concentración y aún con el crecimiento visto recientemente el número de inversionistas sigue siendo muy pequeño, pues no llega al 1% de la población de México.

En este sentido, abundó que de las 950,000 cuentas activas, 650,000 están concentradas en solo una casa de Bolsa, 80,000 están en la siguiente y las restantes 220,000 están repartidas entre 30 intermediarias bursátiles.

Afores participen más

En el mismo foro, la directora general de la Bolsa Institucional de Valores (Biva), María Ariza, coincidió en el rezago del mercado, tanto por el número de empresas como el de los inversionistas.

Por ello, hizo un llamado a los inversionistas institucionales en México, tanto Afores, como  aseguradoras y fondos de capital privado para que crezca su participación en las OPI que presentan las medianas empresas, así como también aumenten sus posiciones en el segmento de renta variable nacional en las emisoras de mediana capitalización, puesto que ello le daría más liquidez al mercado.

Ariza destacó que las Afores, que tienen bajo administración 4.7 billones de pesos, apenas invierten un 5% en renta variable nacional de todos esos recursos y un 14% en renta variable internacional.

“Su participación en variable nacional representa menos del 3% de la capitalización del mercado de México y todo ello está concentrado en el índice S&P/BMV IPC. Con excepción de las Afores más grandes, existe muy poca participación de estas en el segmento de "midcaps" (empresas de mediana capitalización de mercado)”, expresó.

María Ariza dijo que “las aseguradoras tienen poco apetito en el mercado de capitales, puesto que de los 1.1 billones de pesos de activos que administran, menos del 2% lo destinan a inversiones de renta variable”.

Y las sociedades de inversión, con 2.2 millones de millones de pesos bajo administración, destinan un 24% de sus inversiones en renta variable, lo que significa que “el inversionista de fondos continúa siendo muy conservador”.

Si bien, María Ariza reconoció que las Afores no están para crecer el mercado porque tienen una responsabilidad fiduciaria con el retorno que deben entregar a los trabajadores del país, se tendrá un efecto de “ganar-ganar”.

“En la medida en que las Afores y los inversionistas apoyen a industrias como el capital de riesgo y capital privado, participen más activamente en colocaciones bursátiles de empresas medianas, se va a beneficiar su rendimiento y van a generar riqueza a través de las empresas al fomentar la creación de empleos, detonando un efecto multiplicador en economía generando valor en sus portafolios públicos”, enfatizó.

Optimismo

María Ariza se mostró optimista y destacó el potencial que hay para crecer la participación de las afores en el mercado bursátil mexicano.

Tan solo con los cambios a la Ley del Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR), los activos totales que tienen bajo su administración se van a duplicar y va a generar 91,000 millones de dólares en aportaciones adicionales para el 2030. Este crecimiento en los activos se va a tener que reflejar en las inversiones en renta variable nacional.

“Podría duplicarse para pasar de 236,000 a 530,000 millones de dólares para el 2027. Esto abriría la puerta para que las Afore puedan participar en ofertas públicas y tener un espacio mayor en renta variable”, subrayó.

judith.santiago@eleconomista.mx