El director general de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), José Oriol, consideró que los cambios regulatorios deben promover la sana competencia e impulsar el desarrollo del mercado de valores.

“Atraer a más (empresas) es lo más importante y ojalá lo logremos con todos los cambios regulatorios que ha habido y seguramente seguirá habiendo”, manifestó el directivo.

Expuso que la competencia en este mercado, y en cualquier otro, debe traducirse en beneficios para todos los jugadores, pero principalmente apuntalar su desarrollo.

Para nosotros y para cualquier otro sector la competencia siempre es buena y en lo que debemos enfocarnos es que traiga beneficios para los clientes y, sobre todo, para que podamos hacer crecer el mercado de valores”, reiteró José Oriol Bosch.

Respecto al mercado bursátil mexicano resaltó que tiene todo para crecer, como son productos o instrumentos financieros, así como los medios, sin embargo, pocas empresas lo utilizan.

Actualmente, en las dos Bolsas de Valores de México hay apenas 146 empresas que tienen listadas sus acciones.

Mientras que en el anaquel del mercado bursátil hay distintos tipos de instrumentos financieros, tanto en el segmento de capitales como en el deuda.

Entre los vehículos están los Fideicomisos de Inversión en Bienes Raíces (Fibras); Fideicomisos de Inversión en Energía e Infraestructura (Fibra E); así como los Certificados de Proyectos de Inversión (Cerpi) y los Certificados de Capital de Desarrollo (CKD). Estos se diseñaron para invertir y para obtener financiamiento en los sectores inmobiliario, energía y en distintos subsegmentos de infraestructura, como transporte, agua, carreteras, por mencionar algunos.

También está el listado de acciones y los SPAC’s o Compañía de Adquisiciones de Propósito Especial.

Por el lado de deuda se encuentran los certificados bursátiles fiduciarios, los bonos verdes, sociales y sustentables.

Mejor ejecución en “vilo”

Oriol Bosch manifestó que la BMV se ha “mantenido muy al margen” del proyecto que se presentó para modificar las reglas de la circular única de casas de Bolsas en relación con la llamada “mejor ejecución”.

La propuesta, enviada a la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria (Conamer) el 19 de febrero pasado, obligaría a las casas de Bolsa a enviar al menos el 30% del total de sus posturas pasivas diarias a las dos Bolsas de valores que operan en México, así como asegurarse de que el promedio diario mensual de posturas pasivas represente, al menos, un 30 % de todas sus operaciones.

El director general de la BMV explicó que el proyecto ya fue retirado después de que algunas casas de Bolsa y la Asociación Mexicana de Instituciones Bursátiles (AMIB) (representando a todas las intermediarias) enviaron sus comentarios y solicitaron abrir una mesa de diálogo para buscar otras alternativas que promuevan realmente la sana competencia y crecimiento del mercado de valores del país.

“A raíz de los comentarios a nivel individual y gremial se retiró el proyecto, y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) anunció que se abría una mesa de diálogo con los diferentes participantes del mercado de valores para ver, si en su caso, hay una nueva iniciativa o proyecto”, precisó Oriol Bosch.

La AMIB, en el documento enviado a la Conamer, expuso: “Se presume que las acciones regulatorias contenidas en el “anteproyecto” no agregan valor a la operación de los clientes de las casas de bolsa, no fomentan el crecimiento del mercado de valores mexicano y generan incertidumbre en la ejecución de las operaciones (...) Lo anterior resulta relevante, además, por los efectos secundarios que la medida podría generar, entre los que destaca la fragmentación de mercado”.

Por lo que solicitó “dar marcha atrás a la promoción de dicha iniciativa y buscar opciones entre los participantes del mercado de valores para promover la competencia y eficiencia de mercado a impulsar dicho cambio con los diversos riesgos que implica”.