Luego de que el Pentágono confirmara la ejecución del general iraní Qasem Soleimani, líder de la fuerza élite Quds de la Guardia Revolucionaria, el pasado 3 de enero de 2020, el petróleo registró un aumento en su precio. En el caso del Brent, este escaló más de 4%, se ubicó en 69.50 dólares por barril (valor más alto desde septiembre), mientras que el WTI alcanzó 64.09 dólares por barril (precio más alto desde abril).

Sobre el comportamiento actual y el futuro de la cotización del crudo, Juan Carlos Ocampo, coordinador de la carrera de Economía en la Universidad Privada del Norte en Perú, explicó que “la amenaza del bombardeo de Irak sobre Arabia Saudita, el mayor exportador de petróleo, haría que el precio suba un poco más”.

Dicho aumento en los precios del petróleo trae consigo varias consecuencias según los analistas. Por ejemplo, “afecta los costos de energía de países de América Latina, ya que el mundo requiere 35% del petróleo. Además, incrementa el costo operativo del transporte de alimentos”, dijo Ocampo, quien también señaló que no todas las consecuencias son negativas, ya que este comportamiento genera que el precio del oro suba, debido a que es un activo de refugio. “Con esto se benefician los países exportadores de elemento y los proyectos de inversiones de este rubro”, añadió.

Otra de los efectos positivos que trae consigo esta alza de los precios del Brent y del WTI se evidencia en “las finanzas pública, dado que por cada barril de petróleo se obtendrá más dinero. Eso quiere decir que a corto plazo se tendrá un efecto positivo. Sin embargo, a mayor precio del petróleo también se encarecerán ciertos productos. Esto dependerá de qué tan profunda continúe la tensión”, aseguró Carlos Sepúlveda, decano de Economía de la Universidad Rosario.

El vaivén de los precios continuó y si bien se había tenía una tendencia al alza, ayer, luego de las declaraciones de Donald Trump tras el ataque a la base aérea de Estados Unidos en Irak, los precios bajaron de forma rápida. El barril de referencia WTI bajó en solo una jornada 4,56% hasta 59.84 dólares y el Brent disminuyó 4% hasta 65.57 dólares el barril para el medio día.

Pero esta no ha sido la única vez en la que el petróleo reacciona a conflictos geopolíticos entre oriente y occidente, a continuación los efectos de las últimas tres guerras del golfo.

Guerra entre Irán e Irak

La baja de Soleimani no ha sido el único suceso, de las confrontaciones que se han presentado en Medio Oriente, que ha generado variación en el precio del petróleo. La historia del impacto que han tenido estas tensiones en el valor del barril del petróleo se remonta a cuatro décadas atrás, cuando se presentó el conflicto bélico entre Irán e Irak. Esta guerra que inició en septiembre de 1980 y terminó en agosto de 1988 generó una baja sustancial en los precios del barril del petróleo, ya que paso de cotizarse a 35.52 dólares en 1980, en promedio, a 14.24 dólares en 1988.

Según la historia, durante los ocho años que duró la guerra entre Irán e Irak, el precio del petróleo no siempre presentó una tendencia a la baja. Al principio de la confrontación (1980-1981), se perdieron 4.1 millones de barriles al día de la producción mundial de crudo, según datos de la Agencia Nacional de Energía. Durante el enfrentamiento se hirió la producción petrolera de ambos países. Esto generó escasez.

El incremento que presentó el precio del petroleo fue uno de los más altos desde 1973, cuando oscilaba a un precio por barril de 2.7 dólares. Ese buen momento de alza en la cotización terminó en 1985, año en el que se llevaron a cabo varios descubrimiento y explotaciones de nuevos yacimientos de crudo. A lo que se le sumó un exceso de suministro por parte de la OPEP. Esto concluyó en la caída en la cotización del commodity casi al final de esa década.

Invasión a Kuwait

Otro de los momentos clave para entender el impacto que tiene lo que pasa en esta parte del mundo en el precio del petróleo es la Invasión a Kuwait. Esta duró pocos días ( 2 y 4 de agosto de 1990). Pese a su corta duración, se estableció una pérdida de 4,1 millones de barriles de petroleo al día, según cifras registradas por la Agencia Nacional de Energía durante el periodo de 1990 y 1991.

Esta invasión que fue emprendida por Irak también impactó el precio del petróleo. De acuerdo a un promedio elaborado por la Opep, el valor del barril de este commodity alcanzó los 17.31 dólares en 1989, pasó a 22.26 dólares en 1990 y cayó a 18.62 dólares en 1991. Este variación ha llevado a los expertos a concluir que la historia de la cotización del crudo presentó el mismo comportamiento que en el suceso relatado anteriormente.

Para esa época, el diario El País informó que "los precios del petróleo se dispararon en los mercados internacionales tras la noticia de la invasión de Irak a su vecino Kuwait. Ambos Estados son miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que abastece más de dos tercios de la demanda mundial de crudo. El precio del barril de petróleo del mar del Norte (North sea brent blend) subió casi 4 dólares, hasta rozar los 24 dólares en el mercado de Londres, una cotización olvidada desde enero de 1986. Con la subida de ayer se supera el precio de referencia de 21 dólares, acordado en Ginebra por el cartel petrolero la semana pasada".

La derrota de Sadam Husein 

Al principio de este siglo, en 2003, también se presentó otro suceso que marcó la tensión que se vive en Medio Oriente. Esta vez, el protagonista fue Estados Unidos que derrocó al político iraquí Sadam Husein, quien fue presidente de Irán entre 1979 y 2003. De acuerdo la Agencia Nacional de Energía, ese año se perdieron 2.3 millones de barriles de crudo al día.

Pese a que se registraron pérdidas en la producción de petróleo a nivel mundial, el precio de este presentó una tendencia al alza producto de la caída del régimen de Husein. Esto se evidencia en que un año antes de su derrocamiento, 2002, el precio del barril de petróleo se ubicó en 24.36 dólares por barril, mientras que en 2003, alcanzó los 28.1 dólares y en 2004 llegó a 36.05 dólares.

El conflicto geopolítico con Estados Unidos

A los anteriores sucesos se le suman los enfrentamientos que se han dado entre Estados Unidos e Irán desde el pasado 31 de diciembre de 2019 hasta hoy. El acontecimiento más reciente fue el ataque a una base aérea norteamericana en Irak por parte de Irán.

Esto llevó a que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara el miércoles que pondrá nuevas sanciones económicas a Irán tras ataque a base militar. Además, el mandatario dijo que "Estados Unidos está dispuesto a buscar la paz con cualquier país que quiera lograrla". Las frases destacadas por Trump llevó a los analistas a concluir que la posición del líder de Estados Unidos es más pacífica.

Dicho mensaje fue bien recibido por el mercado. Según Reuters, "los precios del oro y el petróleo moderaban su alza el miércoles tras el avance del inicio de la rueda, mientras que Wall Street subía, en medio del optimismo de los inversores de que el ataque de Irán contra las fuerzas estadounidenses en Irak probablemente no intensifique un conflicto en toda la región".

Pese a esta baja en la tensión por parte de ambas naciones, es importante rescatar que Estados Unidos continuará atento a la situación. "El efecto de las tensiones entre Estados Unidos e Irán se ve reflejado principalmente en el precio del petróleo. Adicional al incremento que hemos venido observando desde hace un par de meses atrás, seguramente el la cotización de este tendrá un impacto positivo en la medida que se vaya escalando la situación", concluyó Sepúlveda.

Ocampo, luego de conocer las declaraciones de Trump, destacó que el mensaje más visible fue el del bloqueo a Irán por parte de Estados Unidos, lo cual lleva a pronosticar que el precio del petróleo será inestable en los próximos días. Este dependerá de lo que suceda nuevamente en con este conflicto geopolítico del golfo.