Los futuros del petróleo cayeron más del 4% el miércoles 8 de enero en un vuelco brusco tras haber subido a un máximo de cuatro meses en el comienzo de sesión, luego de un ataque iraní a fuerzas estadounidenses en Irak.

El Brent perdió un 4.15% a 65.44 dólares el barril, luego de haber trepado a 71.75 dólares, su nivel más alto desde mediados de septiembre de 2019.

El West Texas Intermediate (WTI), en tanto, perdió 4.93%, a 59.61 dólares por barril tras escalar más temprano hasta 65.85 dólares, máximo desde fines de abril del año pasado.

Los precios del petróleo cayeron cuando se hizo evidente que el ataque con cohetes no dañó instalaciones petroleras, y hubo una presión mayor cuando se conoció un aumento inesperado de los inventarios de crudo en Estados Unidos.

El presidente Donald Trump dijo que Estados Unidos no necesariamente tenía que usar su poder militar contra Irán, en un aparente intento de calmar una crisis por el asesinato del comandante militar iraní Qassem Soleimani.

Antes de la declaración de Trump, los precios ya estaban bajando desde máximos de la noche porque los tuits de Trump y el ministro de Relaciones Exteriores de Irán apuntaban a una calma temporal.

La Administración de Información de Energía de Estados Unidos (EIA) dijo que los inventarios de crudo aumentaron 1.2 millones de barriles la semana pasada.

El alza sorprendió al mercado que esperaba una disminución de 2.6 millones de barriles, y contradijo datos preliminares que habían mostrado una disminución de 5.9 millones de barriles.

Matt Smith, director de investigación de productos básicos en ClipperData, destacó que hubo una gran caída de la refinación, un repunte de las importaciones y una flexibilización de las exportaciones.