La epidemia de ébola que golpea a Liberia, el epicentro del brote de esta fiebre hemorrágica, podría terminar de enero a junio, si se mantiene una tasa de hospitalización de 85% y el nivel actual de vigilancia y prevención, según un estudio divulgado este martes 13 de enero.

"Es posible esperar ese objetivo, pero no es absolutamente seguro", dijo John Brake, profesor adjunto de la Universidad de Georgia y autor del estudio publicado en la revista estadounidense PLOS Biology.

"Hace falta sobretodo mantener el nivel actual de vigilancia y de hospitalización, y seguir presionando tanto como podamos en este sentido", añadió.

Los parámetros de medición informática usada por los investigadores son: el número de hospitalizados, trabajadores contagiados y la tasa de transmisión en familiares y amigos que tocan o besan los cuerpos en los funerales, así como la eficacia de las medidas para controlar el virus.

Los investigadores utilizaron los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el ministerio de la Salud de Liberia del periodo 4 de julio al 2 de septiembre de 2014, que se actualizaron en diciembre.

Durante estos dos meses, Liberia aumentó 300 camas en los hospitales y comenzó a adoptar medidas de mayor prevención en los funerales, donde el contacto con los cadáveres es el principal modo de contagio en África Occidental, según las autoridades.

Este estudio muestra "que la respuesta del gobierno liberiano y los grupos internacionales ha reducido fuertemente la probabilidad de una epidemia masiva", según los investigadores.

Desde que comenzó a finales de 2013, la epidemia de ébola ha dejado 8,235 muertos, 3,496 en Liberia, de 20,000 infectados, según la OMS. Guinea y Sierra Leona son los otros dos países más golpeados por la enfermedad en África Occidental.

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