El gobierno británico cesó de nuevo su financiación a Oxfam después de que esta organización suspendiera a dos miembros de su personal en la República Democrática de Congo por acusaciones de agresión sexual y acoso.

"Todas las organizaciones que solicitan ayuda al Reino Unido deben cumplir los elevados niveles de protección exigidos para garantizar la seguridad de las personas con las que trabajan", declaró el jueves un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores.

"Dadas las informaciones recientes que ponen en duda la capacidad de Oxfam para cumplir estas normas, no consideraremos seguir financiando a Oxfam hasta que se resuelvan estas cuestiones", añadió.

La organización, que trabaja en 67 países, anunció el viernes la suspensión de dos miembros del personal de Oxfam en el marco de una investigación externa iniciada en noviembre sobre "acusaciones de abuso de autoridad, incluyendo acoso y agresión sexual".

Esta organización humanitaria ya se había visto envuelta en un escándalo en 2018 por los abusos sexuales cometidos en Haití por algunos de sus empleados tras el terremoto de 2010.

Según el diario británico The Times, 22 empleados y exempleados de Oxfam enviaron en febrero una carta de 10 páginas a su dirección en la que detallaban acusaciones de fraude, corrupción, acoso sexual, abusos, amenazas e intimidación contra 11 personas en la República Democrática de Congo.

Fuentes citadas por el periódico dijeron que los dirigentes de la ONG habían sido informados de estas acusaciones en repetidas ocasiones desde 2015.

Las revelaciones llegan apenas unas semanas después de que Oxfam fuera declarada de nuevo elegible para recibir fondos públicos, de los que había sido excluida tras el escándalo de Haití.

En su momento la ONG británica anunció que se crearía una comisión independiente a la organización para investigar los casos de abusos y violencias cometidas por sus colaboradores.