La pandemia transformó la vida de toda la población en general no solamente en medidas sanitarias, laborales o escolares: los hábitos financieros de los mexicanos también se modificaron en los últimos 12 meses.

Desde el aumento en compras en línea, usar medios electrónicos de pago, reforzar la cultura del ahorro y la importancia de contar con un seguro, son algunos de los cambios que las familias mexicanas aprendieron y adquirieron el último año como parte de sus prácticas financieras.

Esta evolución en el comportamiento de los bolsillos de los mexicanos no solamente se refleja en las instituciones tradicionales, las empresas fintech también detectaron esta transición en los últimos meses a causa de la contingencia sanitaria.

Directivos de diferentes empresas, así como estudios en la materia, revelan que los mexicanos comienzan poco a poco a migrar a medios digitales, impulsando la cultura de la prevención así como cambios en los gastos hormiga.

Francisco Rodríguez, Chief Growth Officer de la fintech Albo, indicó que uno de los principales cambios se registraron en la forma de cómo los consumidores pagan sus gastos fijos, en donde muchos usuarios pasaron del efectivo a los pagos en línea.

De igual forma, una parte de los consumidores migró a los servicios digitales, para ello, muchos abrieron cuentas en línea, ya sea de débito o cuentas de ahorro. Para el ejecutivo, esto implica un cambio en las prácticas financieras al pasar de los procesos tradicionales a hacerlo de manera digital.

Y agregó: “La pandemia vino a acentuar el uso de plataformas digitales, acostumbrarse a no traer efectivo, el hábito de comprar por internet. La contingencia obligó a la mayoría de la población a cambiar a las fintech para pagar sus servicios básicos”.

Cambios en el ahorro a raíz de la pandemia

A decir de Rodríguez, al pasar más tiempo en casa muchos usuarios cambiaron sus gastos hormiga y los redirigieron a la compra de comida a domicilio, al tiempo que muchas familias comenzaron a ahorrar ante la pérdida de empleos o la reducción de salarios.

En el tema del ahorro, el ejecutivo de Albo destacó que más hogares comenzaron a darle más importancia a esta práctica y empezaron a hacer un fondo de emergencias para hacer frente a cualquier eventualidad.

“Sí detectamos un aumento en el ahorro pero no es sustancial, además de hacer un guardadito y estar preparado para cualquier emergencia, es un poco el efecto del encierro”, explicó.

Cuestionado sobre si estos hábitos se quedarán a largo plazo, el ejecutivo de Albo precisó que muchos de estos comportamientos podrían quedarse, pero será cuestión de disciplina y darles continuidad. “No sabemos si el regreso a la vieja normalidad será como la conocíamos y muchos de estos cambios se queden como parte de las prácticas de los usuarios pero se pueden seguir adoptando los servicios que benefician como consumidor”, aseguró

Contratan más seguros

La contratación de seguros durante estos meses también comenzó a cobrar más relevancia dentro de los hogares mexicanos. David Cabrera, director de operaciones de la Insurtech Woow detalló que las pólizas de gastos médicos y de vida fueron los que más se contrataron, lo anterior, al ver que este tipo de seguros sí funcionan como un respaldo en caso de una emergencia.

De acuerdo con datos internos de la aseguradora; los millenials y centennials fueron los segmentos de la población quienes más adquirieron este tipo de pólizas, quienes empiezan a tomar conciencia de la importancia de contar con este tipo de protección. “La población comienza a ser más consciente de tener una educación de prevención, principalmente las nuevas generaciones”, indicó.

Y también cambian formas de pago

De acuerdo con el X Informe de Tendencias en Medios de Pago, realizado por la empresa Minsait Payments, 56.9% de los mexicanos redujeron o abandonaron el uso de efectivo como método de pago y han migrado a los métodos de pago digitales.

Si bien el uso de tarjetas continúa como el medio preferido de compras, 56.5% de los usuarios comenzaron a usar pagos contactless.

montserrat.galvan@eleconomista.mx