Una de las lecciones que dejó la pandemia del Covid-19 es estar prevenidos y contar con un respaldo económico para hacer frente a cualquier enfermedad, emergencia o inconveniente que pueda poner en riesgo nuestro bienestar y el de nuestros seres queridos.

Nadie está exento de sufrir un accidente, un padecimiento o alguna pérdida, las cuales pueden dejar en una situación financiera comprometida a nuestros seres queridos. Contar con un seguro de vida ofrece la garantía de que las personas que más queremos estarán protegidas en caso de un fallecimiento o una situación inesperada.

Algunas personas piensan que contratar un seguro de este tipo implica un desembolso importante, cuando en la mayoría de los casos es falso, ya que el precio depende de la edad, ingresos y gastos diarios, incluso puede costar menos que otro tipo de productos.

Un seguro de vida ofrece grandes ventajas porque garantiza la estabilidad financiera de la familia, al brindar un respaldo económico, en caso de que la persona que tenga el seguro llegue a fallecer, aseguró Roberto González Galindo, director general de la aseguradora Allianz Partners en México

En caso de faltar

De acuerdo con información de BBVA, la contratación y uso de este seguro dependerá de la compañía o institución donde se adquiera, aunque de manera general, todos coinciden en su funcionamiento.

Este producto se puede adquirir no solamente con una aseguradora, también hay bancos e insurtechs que lo ofrecen. Al momento de adquirir esta póliza, le solicitarán realizar un examen médico, así como algunos cuestionarios relacionados con el estado de salud, empleo, hábitos y pasatiempos del futuro asegurado, ya que no es lo mismo asegurar a un maestro que a un deportista de alto rendimiento.

Datos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) señalan que en el mercado existen tres tipos diferentes de seguro de vida; temporal, que garantiza el capital contratado a los beneficiarios en caso de fallecimiento del asegurado solo en un periodo determinado; dotal, que otorga una compensación económica “en vida” para los beneficiarios del asegurado y no está sujeto al fallecimiento de éste; y por último uno ordinario, que extiende su cobertura durante toda la vida del asegurado, sin plazo determinado, que incluso plantea el pago de primas hasta el fallecimiento del usuario.

“La principal función de los seguros de vida es brindar protección económica a futuro, apoyar a cubrir los gastos funerarios y pagar las deudas que tenga el asegurado para que sus familiares no tengan problemas económicos; incluso, este seguro también permite ahorrar una cantidad por varios años, con el objetivo de apoyar al asegurado cuando se jubile”, explicó González.

Las coberturas al momento de contratar este tipo de pólizas también se deben considerar: no solamente puede elevar el costo del seguro, sino para ver qué compañía le ofrece mayores asistencias al momento de adquirir este producto o algunas que se pueden añadir por petición del cliente.

Dependiendo de la compañía o producto, algunas ofrecen coberturas por invalidez total o parcial, suma doble por muerte accidental, gastos funerarios, indemnización por muerte accidental y pérdidas de miembros, cáncer y Otras Enfermedades Graves, indemnización diaria por hospitalización y servicios de asistencia médica, psicológica y nutricional, entre las más importantes.

“Estas coberturas sin duda son una gran ayuda, porque en los momentos más difíciles de algunas personas apoyamos antes, durante y después del fallecimiento”, destacó el director de Allianz Partners. 

En opinión de González Galindo es importante revisar las coberturas y asistencias con las que cuenta una póliza antes de adquirirla, así podrá saber que vas a adquirir un producto integral y aprovechar todos los beneficios que ofrece.

montserrat.galvan@eleconomista.mx