Cancún, QR. A fin de evitar un mayor impacto por la crisis de sargazo, hoteleros en Quintana Roo han salido a promover por cuenta propia los destinos y bajado las tarifas para no perder participación de mercado.

Así lo aseguró Roberto Cintrón Gómez, presidente de la Asociación de Hoteles de Cancún y Puerto Morelos, quien explicó que el sargazo ha sido hasta el momento el principal impacto del conjunto de situaciones que enfrenta la industria turística de Quintana Roo, pues las tarifas hoteleras han disminuido entre 20 y 25% al cierre de junio de este año.

Sin embargo, refirió que no todo es atribuible a este fenómeno, pues se trata de una tendencia que se viene arrastrando desde el 2018, por la pérdida progresiva del mercado estadounidense (el principal en términos de volumen y gasto para el Caribe mexicano), que derivó de la inseguridad y la falta de promoción turística.

La combinación de factores ha dado como resultado una ralentización de las reservaciones hoteleras de entre 20 y 25%, ante lo cual algunas cadenas han entrado en pánico por el riesgo que implica no poder mantener ocupaciones arriba de 75% sostenido a lo largo de todo el año. La respuesta más inmediata a esta tendencia ha sido bajar precios de cara a la temporada de verano y el invierno próximo, señaló el líder hotelero.

 

Si a ello se le suma que las campañas de promoción por parte del Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo (CPTQ) no están teniendo el impacto deseado, añadió, los riesgos de una caída importante en la ocupación hotelera son muy latentes.

Según Cintrón Gómez, la promoción que hace el CPTQ no está reaccionando ante los mercados que más lo necesitan, “mucho menos anticipándose a las coyunturas como la del sargazo, que ya se venía venir. Por ejemplo, el mes que viene hay una caravana de promoción a Estados Unidos, pero nosotros les venimos diciendo que el mercado estadounidense se cayó desde hace dos años, y mientras eso sucede otros países sí están haciendo el trabajo que nosotros hemos dejado de hacer”.

Anticipó que los efectos más drásticos en la ocupación podrían comenzar a sentirse en los meses de septiembre, octubre y noviembre, provocando que el Caribe mexicano regrese a las temidas temporadas bajas que obligan a los “despidos solidarios” en hoteles.

“Aunque la ralentización de las reservaciones logre superarse y de último momento se reactive la demanda de habitaciones de hotel, al menos el otoño próximo para Cancún y Riviera Maya se venderá con tarifas entre 15 y 25% más bajas que el año anterior”, refirió Roberto Cintrón.

A la baja

En este contexto, el gobernador de Quintana Roo, Carlos Joaquín González, reconoció la semana pasada que, si bien se mantienen niveles de ocupación “bastante bien” en Cancún y la Riviera Maya para el verano de este año, los niveles de reservación están registrando una baja de hasta 25 por ciento.

“Decía que los niveles de ocupación al día de hoy están bastante bien. Por ejemplo, en Riviera Maya están en 83% y en Cancún, en 79.9%; los hoteles de la zona centro de Cancún, en 53%; Cozumel, en 52%, y pues a este momento está bien”, aseguró.

“Sin embargo, los esquemas de reservaciones han mostrado una baja, que dicen los hoteleros que va de 20 a 25% de disminución”, expuso el mandatario estatal.

No obstante, dijo, esa tendencia puede cambiar, porque la forma de hacer reservaciones en el mundo también ha cambiado mucho, derivado de la tecnología, “que ahora ya no hables a la agencia mucho tiempo antes, sino que haces las reservaciones más pegadas, pero hay que trabajar en el tema particular del sargazo para evitar que sea un motivo de esa reducción”.

[email protected]