Guadalajara, Jal. Las industrias de la moda son las que se encuentran más alejadas de sus niveles de producción prepandemia en Jalisco: insumos textiles y acabado de textiles; prendas de vestir, y curtido y acabado de cuero y piel, y productos de cuero, piel y materiales sucedáneos.

De acuerdo con datos del Inegi, la fabricación de insumos textiles y acabado de textiles registró la mayor caída de todas las industrias manufactureras del estado, con una variación real de -52.3% entre los primeros cinco meses del 2019, antes de la llegada del Covid-19, e igual periodo del 2021.

Le siguieron fabricación de prendas de vestir (-36.0%) y curtido y acabado de cuero y piel y fabricación de productos de cuero, piel y materiales sucedáneos (-25.0%); estas tres ramas fabriles integran al sector de la moda jalisciense. Resalta que el total de la industria manufacturera en la entidad creció 4.2% en el lapso de análisis.

Sin embargo, antes de la pandemia las industrias de la moda perdieron importancia en la política industrial de Jalisco. En el 2013, las tres ramas concentraron 1.5% del total manufacturero estatal, porcentaje que se fue reduciendo al transcurrir de los años: 0.9% en el 2019 y 0.6% en el 2020. La industria más importante para Jalisco es la alimentaria, con una tercera parte del valor total.

Para Mario Flores Aguilar, presidente de Intermoda, la industria de la moda, tanto a nivel estatal como federal, “nunca se ha considerado como prioritaria y, por ende, no ha sido sujeta a apoyos que visualicen su potencial, como en otros países. Los empresarios de este sector lo que han hecho es valerse de sus propios medios para salir adelante”.

“Al carecer de una estrategia definida por parte de los gobiernos federal y estatal, no hay una guía para que las políticas públicas vayan encaminadas hacia un objetivo de la industria de la moda”, dijo en entrevista con El Economista.

Flores Aguilar indicó que el sector de la moda en Jalisco “no sólo se habla de una industria en desarrollo en el área metropolitana de Guadalajara, tiene presencia en municipios representativos, posicionándose, en algunos casos, a nivel nacional”.

“Somos una industria generadora de empleo para las mujeres, que no necesita grandes inversiones para llevarse a cabo, como la automotriz y de la tecnología, con poco capital se puede emprender y eso logró que con recursos privados a través de los años”, ahondó.

“La pregunta es la misma, ¿qué está haciendo nuestra autoridad del estado por todas las micro y pequeñas empresas que existen? Para este sector, Intermoda representa una oportunidad en comercialización, pero se debe apoyar a estas empresas, se tienen que diseñar planes para que el industrial tenga más acceso al conocimiento, al diseño, a la innovación”, detalló.

Mario Flores señaló que “se tendría que establecer una estrategia en el estado para ver qué necesidades tiene concretamente este sector, a fin de resolver, en primer término, sus necesidades, que pueden ser de financiamiento o de capacitación”.

Otro de los problemas que tiene la industria, refirió, corresponde a las mercancías que entran de forma ilegal a México, “situación que sí representa una competencia desleal porque se vende en los mercados irregulares, e inclusive el gobierno federal está impulsando el Tianguis del Bienestar, en donde se tienen precios bajos, se utilizan estos canales de comercialización para vender productos ilegales”.

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