Guadalajara, Jal. Derivado de la pandemia por Covid-19, en Jalisco 76.1% de los restaurantes reportan una disminución en sus ventas durante junio pasado en comparación con el mismo mes del año anterior, mientras 28.7% ha considerado cerrar su establecimiento de manera definitiva.

De acuerdo con la encuesta de Afectaciones Económicas por la Pandemia de Covid-19 realizada por el Instituto de Información Estadística y Geográfica (IIEG) del Estado de Jalisco, la principal razón que manifestaron los propietarios de restaurantes para un posible cierre, es la incertidumbre en la duración de la caída en las ventas con 48.3% de las respuestas, mientras que la falta de fondos o liquidez, sería la principal razón para cerrar en 32.9% de los encuestados.

Según la encuesta aplicada a 523 unidades económicas entre el 1 y el 17 de julio, 27% de los encuestados informó que ha despedido personal debido a la contingencia, 8.8% no lo ha hecho, pero lo está considerando, y 1.7% lo hará en los próximos días.

“Se estima que hay 38,000 unidades de negocio en el sector restaurantero según los datos de los ayuntamientos que otorgan las licencias municipales, por lo que son una fuerza laboral importante”, comentó el presidente en Jalisco de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), Aldo de Anda.

Indicó que ante el riesgo de que el gobierno estatal oprima el Botón de Emergencia que implica el paro total de actividades económicas en la entidad, el sector restaurantero propuso reforzar las medidas de prevención al interior de los establecimientos.

Detalló que la propuesta de Canirac consiste en el uso obligatorio de cubrebocas para todos los comensales durante todo el tiempo que permanezcan al interior del restaurante con excepción del momento en que ingieran los alimentos, así como el uso obligatorio de caretas plásticas para todo el personal que labora en este sector.

“El tema de la pandemia cambia día con día, y lo que se pensaba hacer hace un mes ahora ya no funciona; hay muchos temas a considerar, precisamente el tema de las consecuencias económicas. No perdamos de vista que no es solamente que dejamos de percibir un ingreso sino lo que ello conlleva, se pueden disparar los índices delictivos, puede haber desorden y caos social”, indicó Aldo de Anda.

“La mayoría de los restauranteros y de todas las empresas, estamos dispuestos a ir variando las condiciones laborales para encontrar el equilibrio entre tratar de bajar los contagios y no acabar con la economía”, puntualizó.

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