A pesar de los cambios legales que favorecen a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en la generación de energía frente a los privados y la energía renovable, las empresas ya planean rutas alternas de negocios, como generación distribuida y pequeños proyectos hidroeléctricos, además de procesos más amigables con el medio ambiente para tecnología carboeléctrica y la continuación de los planes de generación mediante gas natural.  

Según Óscar Scolari Albarrán, director financiero de la desarrolladora mexicana de proyectos eléctricos Rengen, aunque se avecinan múltiples amparos que retrasarán la entrada en vigor de los cambios a la Ley de la Industria Eléctrica una vez que se apruebe en el Senado de la República, los inversionistas que han llegado al país, igual que en el resto del mundo, se adaptarán a las condiciones que sean necesarias para continuar haciendo negocios dado el potencial que existe.  

“Hemos visto expropiaciones, privatizaciones, mayor o menor penetración de mercado, guerras de precios, pandemias, y el crecimiento de la demanda energética no se detiene. Las empresas están para hacer negocios y se adaptan al entorno, aunque tome más tiempo, es su labor”, dijo el empresario en conferencia.  

Sin embargo, reconoció que uno de sus proyectos de generación: una planta solar de 180 megawatts, se encuentra detenida en espera de definiciones sobre el retorno de la inversión ya que bien puede continuar en condiciones distintas o reubicarse, según lo que se defina con los cambios legales y el proceso judicial que se siga tras la aprobación del Congreso de las modificaciones a la Ley de la Industria Eléctrica derivadas de la iniciativa preferente del presidente Andrés Manuel López Obrador.  

No sabemos qué pasará con la reforma y como el nuestro era un proyecto exclusivamente de generación por energía renovable, tiene un impacto ya que el despacho quedará al último y la corrida financiera actual no resulta atractiva para los inversionistas”, dijo. 

A la vez, recordó que las modificaciones no afectan la legislación vigente en materia de generación distribuida, por lo que la CFE sigue recibiendo solicitudes para interconectar a la red los techos fotovoltaicos que con un medidor bidireccional inyectan energía remanente y reciben de la energía de respaldo que tiene el país la energía cuando la necesitan.  

También expresó que existe potencial en la generación hidroeléctrica de pequeña escala, en que las turbinas se colocan en corrientes de agua existentes sin desviar los caudales o construir presas, con lo que se genera energía de base o estable y sin intermitencias resultando un negocio rentable para cualquier inversionista.  

La hidroeléctrica rentable seguirá siendo negocio y no olvidemos que la más eficiente es la que generan privados en el país, que por cierto, será la primera que se podrá despachar en el nuevo esquema, aunque todavía falten definiciones al respecto, aseguró Scolari Albarrán.

karol.garcia@eleconomista.mx

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