Entre marzo y mayo la calificadora Standard & Poor´s (S&P) revisó la nota soberana de unos 90 países, incluido México, en un universo de 135 que suele evaluar, y recortó la de 27 de ellos, todos economías emergentes.

Las bajas en la calificación soberana están relacionadas con el impacto económico y financiero de las medidas de distanciamiento social para limitar el contagio del Covid-19. Y “fueron principalmente detonadas en soberanos (países) con fundamentos más débiles”.

Al interior de un “Resumen de las acciones de calificación soberanas relacionadas con Covid-19”, precisaron que “el balance de las perspectivas de los 135 países que calificamos está firmemente inclinado a la baja”.

En el reporte, cuyo analista principal es Félix Winnekens, precisaron que cinco de las 27 calificaciones degradadas, tienen aún la perspectiva negativa, como es el caso de México, lo que indica 75% de probabilidad de un nuevo recorte.

En este foco de riesgo se encuentran: Chile (“A+”), Malasia (“A+”), (Colombia (“BBB-”) e Indonesia (“BBB”), todas con perspectiva Negativa.

S&P recortó la calificación de México el 26 de marzo pasado en un escalón, para dejarla en “BBB”con perspectiva Negativa; una nota que está dos niveles arriba del grado de inversión, y que indica una de tres posibilidades de un nuevo recorte en un lapso que en un contexto normal podría tomar de seis a 18 meses. Pero ha quedado claro que la magnitud de la crisis y su origen, no son un contexto normal.

“Consideramos que el impacto de la crisis es bastante severo y para muchos soberanos, tendrá efectos duraderos”.

Revisión, en cualquier momento

Los analistas de la agencia subrayaron en el reporte que continúan “monitoreando las consecuencias económicas y financieras del Covid-19 y revisaremos nuestras calificaciones soberanas cuando sea necesario. Incluso si ello implica potenciales desviaciones de nuestro calendario de publicaciones”.

Advirtieron que “la mayoría de los soberanos que calificamos afrontarán contracciones económicas, ampliación de déficits fiscales y aumentos en los saldos de deuda gubernamental”.

Entre los países a quienes la agencia recortó la nota en el primer semestre, los que aún conservan el grado de inversión son: Botsuana; Trinidad y Tobago; México y  Curazao; los que se hundieron más en las notas especulativas son: Sudáfrica, Papúa Nueva Guinea, Omán, Nigeria, Líbano, Kuwait, Ecuador, Camerún, Bolivia, Belice, Bahamas; Argentina y Angola.

En el análisis advierten que “existe un elevado grado de incertidumbre sobre la tasa de propagación y nivel más alto del brote de coronavirus. Algunas autoridades gubernamentales estiman que el punto máximo de la pandemia llegará a mediados del año y estamos utilizando este supuesto para evaluar las implicaciones económicas y crediticias”, menciona el documento.

Emergentes, primeros impactados

Según el análisis, la mayoría de las acciones de calificación han sido sobre países de mercados emergentes.

“Vemos diferencias claras entre los soberanos en este grupo, así como vulnerabilidades importantes para algunos. Los países de mercados emergentes han implementado estímulos para apoyar sus economías pero el alcance y la efectividad son más limitados que los impulsados por economías desarrolladas”, consignaron.

“En algunos caso, particularmente en América Latina y África, el panorama económico y fiscal previo al Covid-19 ya era bastante débil. Para algunas de estas economías, la erosión de la calidad crediticia derivada de los efectos de la pandemia será estructural y duradera”.

Los analistas de la agencia estiman que el PIB mundial caerá 2.4% en el 2020 y que el crecimiento mundial repuntará 5.9% en el 2021, esto con una evidente recuperación a partir del último tramo de este año.

Apenas el 7 de julio, S&P previó que México tendría una caída del PIB de 8.5% este año y un rebote de 3% para el 2021. Una expectativa que se ha desplomado desde 1% que previeron a fines del año pasado.

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