Se estima que el próximo año la economía crecerá 3.5% con una inflación de 3% más el intervalo de variabilidad de un punto porcentual, según se establece en los Criterios Generales de Política Económica 2013, documento en el cual se confirma el déficit cero en finanzas públicas.

En este escenario, se espera un precio del petróleo de 84.90 dólares por barril y un saldo negativo de la cuenta corriente de 1.2% del PIB. Se prevé que las exportaciones de mercancías aumenten 4.1% y que la Inversión Extranjera Directa supere el déficit en cuenta corriente. Para la inversión, se considera un avance de 6% y del consumo, de 3.4 por ciento.

Las variables son menores a lo previsto en los criterios preliminares que se entregaron al Congreso en abril. Antes se esperaba un PIB de 3.8% y un precio de la mezcla mexicana de crudo de 87.2 dólares. Además, en los Criterios del 2013 se hicieron algunos ajustes para el presente año.

CORRIGEN CIFRAS PARA EL 2012

La previsión para la economía pasó de 3.3 a 3.9 por ciento. El precio del petróleo aumentó de 84.90 a 101.7 dólares por barril; el tipo de cambio, de 12.80 a 13.2 pesos por dólar, y los Cetes 28 días, de 4.6 a 4.3 por ciento. Se corrigió que los ingresos petroleros se incrementarán 2.4% respecto del 2011 como resultado de los efectos positivos asociados con el desliz de las gasolinas.

EU, PRINCIPAL RIESGO

De acuerdo con el escenario planteado en los Criterios, el consenso de los principales analistas y organismos internacionales prevé que durante el 2013 la economía de Estados Unidos registre un crecimiento moderado, similar al del 2012 y con un balance de riesgos hacia la baja.

Por un lado, aun cuando se evite un ajuste fiscal excesivo, es previsible que se materialice un ajuste en las finanzas públicas que implicaría una reducción significativa en el déficit fiscal con un efecto negativo sobre la demanda agregada debido a un aumento en impuestos y una contracción en el gasto público. Sin embargo, la posibilidad de que se registre un ajuste fiscal más pronunciado y que la demanda privada sea menos dinámica que lo anticipado implican que el aumento podría ser menor que el previsto.

En caso contrario, de reducirse de forma significativa la incertidumbre fiscal debido a un acuerdo completo y oportuno que lleve a un programa de ajuste creíble y gradual en el mediano plazo, podría observarse un repunte en la inversión mayor que lo anticipado.