La elaboración de gasolinas de Petróleos Mexicanos (Pemex) ha disminuido 29% en la última década, lo que ha obligado a que las importaciones de ésta se hayan incrementado 147% en el mismo periodo, aumentando la dependencia del país hacia los combustibles externos y obligando a que la estructura nacional de precios obedezca más a la volatilidad internacional que a los costos de producción que el gobierno podría tomar.

En el 2006, Pemex reportó un promedio anual de 456,246 barriles diarios de gasolinas producidas en sus seis centros refinadores -Salamanca, Tula, Minatitlán, Madero, Cadereyta y Salina Cruz-, volumen que al cierre del 2016 cayó hasta 325,267 barriles por día, luego de que en el 2015 la producción fue de 381,412 barriles diarios.

Con ello, la estatal dejó de producir 130,000 barriles por día en 10 años, volumen que hoy en día equivaldría a cerrar completamente las refinerías de Salina Cruz y Salamanca juntas. Del cierre del 2015 al del 2016, se dejaron de producir 56,145 barriles por día, que es más de lo que produce diariamente cualquiera de los centros ubicados en Cadereyta, Madero, Minatitlán o Salamanca.

Mientras tanto, hace 10 años, las importaciones de gasolinas fueron por un volumen de 204,235 barriles diarios y hoy se ubican en 504,703 barriles por día, esto es 300,468 barriles más en una década. Ello implica que para satisfacer el crecimiento de la demanda, luego de las caídas en la producción, Pemex ha aumentado en 2.4 veces sus importaciones de combustibles automotrices.

Del 2015 al 2016, las importaciones mantuvieron su ritmo de crecimiento al pasar de 426,638 barriles por día a 504,703 barriles diarios, es decir 78,065 barriles por día en promedio más, volumen que supera por 8,000 barriles a lo que produce la mayor refinería del país: Salina Cruz.

Cabe recordar que el proceso de crudo de Pemex cayó en el promedio anual del 2016, 12.3% en comparación con el del año anterior, ubicándose por primera vez desde que existen registros en menos de 1 millón de barriles diarios.

Promete inversión histórica

Para incrementar esta capacidad de proceso y la elaboración de gasolinas, Pemex aseguró que realizará este año una inversión histórica de 20,000 millones de pesos, que equivalen a 5% de su presupuesto anual, con el fin de dar mantenimiento y mejorar la operación en las refinerías que conforman el sistema nacional y con ello, llegar a 1.2 millones de barriles diarios en su proceso de crudo, luego de que cerró el 2016 con un promedio de 933,062 barriles diarios.

Carlos Murrieta Cummings, director de Pemex Transformación Industrial, previó que la división que preside destinará a mantenimiento y operación del sistema de refinación esta cantidad significativamente mayor a la de años previos y la más alta en la historia de la subsidiaria, que representa 93.5% del gasto etiquetado como inversión física de la subsidiaria para el 2017.

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