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Mujeres duplican su liderazgo en sindicatos; 939 dirigen ya un gremio
De acuerdo con datos del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral (CFCRL), la participación de mujeres al frente de las organizaciones gremiales pasó de un 8.9% en 2021 a un 17.8% al cierre de 2025.

Foto: Especial
A más de seis años de la implementación de la reforma laboral en México, la composición de las dirigencias sindicales registra una transformación estructural que ha permitido duplicar la presencia de mujeres en las secretarías generales.
De acuerdo con datos del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral (CFCRL), la participación de mujeres al frente de las organizaciones gremiales pasó de un 8.9% en 2021 a un 17.8% al cierre de 2025.
Este avance en la paridad de mando suma ya a 939 mujeres que encabezan sus respectivos sindicatos, lo que refleja un cambio en la cultura de toma de decisiones dentro del nuevo modelo democrático del país.
El crecimiento de este liderazgo no se limita a las primeras posiciones jerárquicas, sino que se extiende a la integración de las diversas carteras que componen las directivas. De un universo de 78,175 puestos sindicales registrados hasta el año 2025, un total de 23,632 son ocupados por trabajadoras, lo que representa una cuota de participación del 30% en los espacios de representación gremial.
Esta tendencia responde directamente al cumplimiento del artículo 371 de la Ley Federal del Trabajo, el cual obliga a las organizaciones a garantizar una representación proporcional en razón de género.
El CFCRL detalló que “para asegurar que este mandato de ley no quede en el papel, la autoridad laboral verifica en cada trámite de toma de nota que la planilla electa sea congruente con el porcentaje de hombres y mujeres afiliados a la organización. A través de herramientas automatizadas de registro, el Centro Federal Laboral supervisa el cumplimiento de la proporcionalidad y, en casos donde no se acredita la regla de género, se otorga una prórroga para que el sindicato reponga su proceso de elección y se ajuste a la normativa vigente”.
Con estos mecanismos, la participación femenina en el sindicalismo mexicano deja de ser una excepción para convertirse en una tendencia sostenida que redefine el liderazgo laboral.




