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Economía

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Golpean a la economía de la región

Los activos de las mayores instituciones bancarias de América Latina a junio del 2014 crecieron 12.8%, sumando 4.4 billones de dólares.

Nada de lo que diga Janet Yellen, la presidenta del Reserva Federal estadounidense, pasa desapercibido para la prensa y los banqueros de todo el mundo. Tradicionalmente siempre ha existido una corte de intérpretes especializados en interpretar el peculiar lenguaje que utilizan los presidentes de la Fed. Con Janet Yellen ha habido todo un nuevo aprendizaje para deducir si cuando ella dice significativo desequilibrio está queriendo decir ajuste inminente .

El ajuste en cuestión alterará profundamente los mercados financieros a nivel mundial. Incluyendo los resultados operacionales de la banca latinoamericana.

No es un cambio cualquiera, porque ésta ha vivido años felices desde que las tasas de interés en Estados Unidos bajaron a niveles sin precedentes en la historia, y que podrían quedar como un grato recuerdo dependiendo de la velocidad y crudeza del ajuste monetario en el norte.

Para quienes aún no se convencen de lo buenos que han sido estos años para los bancos y sus accionistas, según el ránking de los 250 mayores bancos de América Latina, elaborado por AméricaEconomía Intelligence, los activos de las mayores instituciones de la región al 30 de junio del 2014 crecieron 12.8%, sumando 4.4 billones de dólares (millones de millones). De éstos, 2.2 billones de dólares corresponden a créditos que crecieron también en un sólido 32.5 por ciento. Pero las buenas noticias no terminan aquí: las utilidades sumaron 67,231 millones de dólares, 31.9% más que hace un año.

Estos niveles podrían ser la cima que precede a un ajuste, al menos en cuanto a los resultados. Y el primer elemento a tomar en cuenta es el panorama económico de la región.

Después de obtener tasas de crecimiento promedio anual de 3.8% durante los últimos 10 años, la desaceleración finalmente toca la puerta y de manera pronunciada. Esto se observa con fuerza en Brasil, la mayor economía de la región, que registró una tasa de decrecimiento en el segundo trimestre del año. En el caso de Chile, economía pequeña pero influyente, el escenario es gris: la incertidumbre ocasionada por la nueva reforma tributaria y las señales de alarma del último reporte económico del Banco Central se conjugan en previsiones desalentadoras de los analistas.

Perú no es ajeno a esta corriente, pues las cifras económicas del último semestre son más bajas de lo que se esperaba en un escenario negativo. México y Colombia son las excepciones, aunque sin resultados para aplaudir.

Pese a esto, los balances de los bancos bien, gracias. Y la explicación está en el propio ciclo económico, por el momento.

Estos temas de desaceleración económica tienen ciertos rezagos con respecto a las provisiones bancarias y la rentabilidad de los bancos. Este impacto se podrá ver recién en los próximos cinco trimestres , dijo Melvin Escudero, director ejecutivo de la consultora financiera El Dorado Investment, con sede en Lima, Perú.

Véase el caso de los bancos brasileños. Los activos y las utilidades crecieron 57% y 56%, respectivamente, en circunstancias en que el PIB mantuvo una tendencia casi plana. Pero espere a ver los resultados de la banca venezolana. Juntos, Brasil y Venezuela empujaron hacia arriba las sumas y promedios de todo el ránking. Pero el contexto está cambiando y durante el 2015 habrá novedades. En un país polarizado, con control de cambios, inflación alta y caos en la cadena de abastecimiento, los bancos aumentaron sus utilidades en 70.5% y los activos en 76 por ciento.

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