Buscar
Contenido Exclusivo
¡Acceso limitado!
Regístrate para desbloquear este artículo y muchos más. ¡Es gratis!
Continuar
Capital Humano

Lectura 5:00 min

Depresión en el trabajo: Trastorno mental que pone en riesgo el desempeño y la vida

Los estigmas en torno a la depresión limitan a los trabajadores a compartir su diagnóstico. Esto se traduce en una falta de apoyo y riesgos para la salud.

main image

La depresión no siempre se refleja en tristeza, una persona que sonríe en el trabajo, puede padecer este trastorno mental. Esta enfermedad tiene una alta factura para el desempeño, y para la vida.FOTO: SHUTTERSTOCK.

Nancy Escutia

La depresión es mortal, se asocia con un alto riesgo de suicidio y se manifiesta con dolencias físicas y malestares que interfieren con el trabajo, e incluso con las ganas de disfrutar la vida.

A propósito del Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, que se conmemora cada 13 de enero, es vital hablar del impacto que tiene la salud mental en el trabajo y la importancia de construir redes de apoyo.

“La depresión puede afectar a cualquier persona, incluso a quien parece vivir en circunstancias relativamente ideales”, señala el Centro de Salud Mental en el Lugar de Trabajo de la Fundación de la Asociación Americana de Psiquiatría (APA).

Yunue Cárdenas, CEO de Menthalising y fundadora del Colegio Nacional de Psicología Clínica para el Trabajo (CONAPSIT), afirma que “todos sentimos tristeza, es una emoción inherente al ser humano”, pero el problema empieza cuando se prolonga por semanas, meses o años.

El impacto puede ser incapacitante, de ahí que la Ley Federal del Trabajo (LFT) reconozca al trastorno depresivo como una enfermedad laboral, fue uno de los cuatro padecimientos mentales que se agregaron a la tabla de enfermedades de trabajo en 2023.

Impacto en el trabajo

Las mujeres son más propensas al trastorno. La Organización Mundial de la Salud (OMS) revela que la depresión es 1.5 veces más frecuente en ellas, especialmente en edades jóvenes.

Sobre ello, Jorge Gutiérrez Siles, consultor senior de Kaysa Salud y Bienestar, apunta que de 15 a 49 años, las mujeres tienden a enfrentar discapacidad laboral por problemas como la depresión, mientras que en los varones es la violencia o los accidentes.

Reconoce que cada persona puede saber si está bien o no, pero hay señales a las que debe prestarse atención.

De acuerdo con Mayo Clinic, entre los síntomas físicos de la depresión están los dolores musculoesqueléticos, cansancio, fatiga, falta de energía y alteraciones del sueño o apetito. A nivel emocional, se manifiesta con tristeza, llanto constante, sensaciones de vacío o desesperanza, pérdida de interés, irritabilidad, frustración y culpa.

En cuanto a afectaciones cognitivas, hay lentitud para pensar, hablar, moverse o tomar decisiones, incluso se pueden olvidar cosas y tener pensamientos recurrentes sobre la muerte.

“Esto afecta internamente y tiene un eco en el trabajo y en nuestros vínculos; buscamos aislarnos”, afirma la CEO de Menthalising, explicando que el aislamiento es una señal común.

Además, se estima que las personas con depresión pueden faltar a su empleo 21 días o más al mes respecto a quienes no la padecen. También incrementa el riesgo de quitarse la vida casi 20 veces, de acuerdo con la Fundación APA, representa hasta la mitad de los suicidios consumados cada año.

Con el tiempo, todo esto afecta la productividad laboral de manera tal que las organizaciones pueden perder en promedio más de 200,000 pesos anuales por empleado, indican cifras de APA.

Estigmas de la depresión

La “depresión funcional” es un concepto que se ha popularizado, Yunue Cárdenas explica que, aunque se trata de un término coloquial, esto se debe a una percepción de que las personas deprimidas se sienten mal y lloran todo el tiempo, pero el trastorno “no siempre incapacita”.

Hay depresiones crónicas que llegan a la distimia, con síntomas menos intensos, pero que generan un desgaste funcional sostenido en el tiempo. “Eso hace que a veces se retrase la detección y normalice e invisibilice el sufrimiento porque no hay un detonante claro ante los ojos de los demás”.

Alerta que, incluso siendo altamente funcionales, las personas pueden enfrentar “una depresión mayor”, hay casos donde parecen alegres, realizan sus actividades de manera normal, pero en realidad están deprimidas y solo se conoce su historia hasta que llega el suicidio.

“No es que haya ausencia de síntomas, sino que nos acostumbramos a ver a la persona en ese estado. Están altamente irritables, tienen desconexión emocional, poca empatía, cinismo. El sufrimiento interno es tan grande que no hay posibilidad de mirar el sufrimiento de los demás. Por eso es importante no diagnosticar a simple vista”, declara.

Gutiérrez Siles recuerda: “hoy podemos tener una tristeza profunda pero no necesariamente es depresión. Tenemos que ser cautos en ello”, por eso sugiere pedir ayuda y contar con una red de apoyo.

“Es fundamental tener cinco personas de apoyo que estén disponibles, en las que puedas confiar ante algún problema; tener un amigo cercano en el trabajo, alguien con quien puedas hablar de lo que sientes, de lo que te pase, te escuche”.

APA muestra que 49% de los trabajadores con depresión no comparte su diagnóstico a su empleador por temor a perder su empleo. Si bien existe la Norma 035, los expertos recomiendan a las organizaciones contar con un protocolo de salud mental efectivo que fomente la empatía, el apoyo real y garantice mejores condiciones.

Nancy Escutia

Periodista con enfoque jurídico especializada en derechos y políticas laborales, bienestar y salud mental organizacional; egresada de la Maestría en Periodismo Político por la Carlos Septién García.

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí
tracking reference image

Últimas noticias

Noticias Recomendadas

Suscríbete