Nuestras economías permiten que una privilegiada minoría, en su mayoría hombres, acumule gran riqueza y poder. Mientras, las mujeres y niñas dedican 12,500 millones de horas diarias al cuidado de otras personas.

Las labores de cuidados crean un ciclo vicioso de desigualdad económica y de género, que impide a las mujeres acceder a servicios de educación y salud; empleo digno y suficiente; participación política; contextos libres de violencia; y, en general, medios y bienes que les permitan construir y disfrutar de vidas plenas y satisfactorias, así lo dio a conocer Oxfam mediante el informe El tiempo para el cuidado: El trabajo de cuidados y la crisis global de desigualdad.

Este informe fue preparado para la Cumbre de Davos, que comienza este martes 21 de enero y que incluye datos de nuestro país. En la presentación del capítulo mexicano, Ricardo Fuentes, director ejecutivo de Oxfam México, aseguró que contar con un sistema nacional de cuidados universal es una de las urgencias más grandes que tenemos en el país. “Una vía para lograrlo, es fortalecer las capacidades del Estado en materia de recaudación y crear un modelo fiscal más progresivo y transparente que grave la riqueza”.

El informe explica que la desigualdad económica está construida sobre la desigualdad de género, pues muchos de los beneficios de élite rica, se deben en parte a la explotación del trabajo de mujeres y niñas y a la vulneración sistemática de sus derechos.

Si nadie invirtiese tiempo, esfuerzo y recursos en este tipo de actividades; comunidades, centros de trabajo y economías enteras se colapsarían por completo. De hecho, su trabajo es equivalente a 10,800 millones de dólares, es decir tres veces el tamaño de la industria global de la tecnología. En México, el trabajo de cuidados no remunerado equivale al menos a 1,700 millones de pesos, es decir, es equiparable a casi dos veces a la producción minera anual.

A pesar de este papel relevante en la sociedad, en México existen aproximadamente 2.4 millones de personas trabajadoras domésticas de las cuales 98% no tienen contrato y su ingreso promedio mensual es de 1,550 pesos, es decir su ingreso no es suficiente para cubrir sus necesidades alimentarias básicas. La provisión de los cuidados en este país, incluso se basa principalmente en el trabajo gratuito, precario e invisible.

En contraste, el 1% más rico en el país, tiene más de ocho veces la misma cantidad de riqueza que las 62 millones de personas en situación de pobreza por ingresos, “para poner en contexto, un impuesto del 0.5% a la riqueza del 1% de las personas de mayores ingresos en México, podríamos aumentar siete veces el presupuesto de guarderías del IMSS (12,500 millones de pesos)”, indicó Fuentes.

Por lo anterior, Oxfam, organismo internacional que lucha por labores humanitarias como la pobreza y desigualdad, propone:

Invertir en un Sistema Nacional de Cuidados, fondeado con impuestos progresivos a la riqueza

Aumentar los impuestos progresivos y crear nuevos impuestos a la riqueza extrema para financiar servicios que reduzcan la desigualdad y pobreza.

Reconocer en la Constitución el derecho al cuidado como un derecho universal garantizado por el Estado.

Hacer los cambios legislativos e implementar las políticas pertinentes para el cumplimiento del Convenio 189 de la OIT.

Datos:

  • A nivel global, 2,153 personas poseen más riqueza que el 60% de las de la población mundial (4,600 millones de personas).
  • Un impuesto del 0.5% a la riqueza de las personas con mayores ingresos en México recaudaría lo suficiente para duplicar los recursos presupuestales del Seguro Popular que irían al Insabi en el 2020 (72,000 millones de pesos).
  • Cada mes de enero, Davos se convierte en el lugar de reunión. Es un evento creado en 1971 por el economista alemán Klaus Schwab con el objetivo de facilitar el diálogo entre líderes globales.