Lectura 6:00 min
En México es necesario reconstruir el Estado de derecho, plantean juristas
Si hemos demolido el sistema judicial, entonces tenemos que reconstruirlo plantea Luis González Alcántara Carrancá; para eso hay que entender, por qué no jaló y qué podemos mejorar, señala, Ana Laura Magaloni.
Foto EE: Archivo.
México vive un momento incierto en el que las nuevas generaciones tienen la tarea de reconstruir el Estado de derecho, coincidieron en plantear el ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en retiro, Juan Luis González Alcántara Carrancá y la académica Ana Laura Magaloni Kerpel.
Durante un encuentro con estudiantes de derecho de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, de la que ambos son académicos, González Alcántara Carrancá les dijo: “Tienen la oportunidad de reconstruir el Estado de derecho de nuestro país que no se ve muy bien y que nunca pensamos que llegaríamos a circunstancias como esta”.
En opinión del exministro de la Corte, “si hemos demolido el sistema Judicial, entonces tenemos que reconstruirlo”.
Luego señaló que hay áreas de oportunidad en la justicia electoral, laboral y la investigación de delitos.
Hay que plantearse si el sistema electoral que tenemos es viable, sobre todo en casos como la consulta sobre revocación de mandato del gobernador de Oaxaca, Salomón Jara, en el que, en un municipio, votó el equivalente al doble de su población en favor de la continuidad del mandatario. “Eso no sirve”, expuso.
Dijo que también debe cuestionarse la viabilidad de la elección en el Poder Judicial.
“Habrá que plantearse en un par de años si se debe seguir con ese sistema o si se tiene que rectificar y dar marcha atrás”.
También llamó a poner atención en el episodio que representa la revisión del T-MEC, sobre todo porque los empresarios estadounidenses reclaman: Dame garantías de que los juicios van a ser justos.
Te puede interesar
Preguntan si los juicios van a ser conforme a derecho y si el país va a dar certeza a la inversión.
“Si no tenemos tribunales adecuados, olvídense, la gente va a agarrar su inversión y a ver a dónde se va”.
Puso como ejemplo el caso de Samsung, cuyo representante planteó: Tengo la planta más grande de fabricación de televisiones del mundo en Tijuana, pero ustedes quieren cobrarme doble impuesto; me sale más barato emigrar”.
Eso a lo que llaman seguridad jurídica nos interesa a todos, remarcó.
También se refirió al caso del descarrilamiento del tren interoceánico del Istmo de Tehuantepec, donde fallecieron 14 personas, y en el que la titular de la Fiscalía General de la República, Ernestina Godoy, señaló que el accidente se debió al exceso de velocidad, con el fin de deslindar responsabilidades relacionadas con la construcción y materiales.
“Por favor. Nadie se la cree (…) y con eso se inaugura una nueva etapa”, mencionó.
Menos lágrimas y menos nostalgia
Por su parte, Ana Laura Magaloni Kerpel, expuso que es necesario reconstruir el sistema de justicia y para eso hay que entender por qué no funcionó, qué se puede mejorar.
Entonces se preguntó ¿qué significa en un país con tantas diferencias sociales tener un sistema de justicia que solo es accesible para unos cuantos?
Los exhortó a imaginar cómo, en un mundo de cambios acelerados, serán necesarios mecanismos inteligentes para pacificar y resolver las diferencias de forma ágil y justa y eficaz.
Ante los alumnos dijo: “Los abogados prevenimos y pacificamos conflictos.
Los invitó a menos lágrimas y menos nostalgia, a dejar el duelo por lo que se perdió y a pensar cómo construir algo nuevo que resuelva los errores que, quienes hoy toman decisiones no han sabido resolver”.
Ustedes imaginen cómo en un mundo de tanto cambio cómo se van a necesitar mecanismos inteligentes para pacificar y resolver nuestras diferencias de forma ágil, justa y rápida. Esas, remarcó, las debemos inventar ya porque el reacomodo de las piezas trae conflictos, abundó.
Asistimos a un cambio de era
Luego planteó que México vive un momento incierto. “Estamos en medio de dos grandes cambios que hacen que a lo que asistimos es a un cambio de era”.
En ese contexto, les dijo a los estudiantes ahí reunidos: A ustedes les corresponde ser los arquitectos del cambio de era.
Para la constitucionalista, a las nuevas generaciones les toca resolver los dos grandes acertijos que plantea la realidad actual y que son los que constituyen el régimen político y la inteligencia artificial.
Indicó que las democracias constitucionales, con divisiones de poderes, derechos humanos y tribunales constitucionales, están en crisis. Puso como ejemplo lo que ocurre en Estados Unidos.
Quién hubiera pensado que en ese país el sistema de pesos y contrapesos pasaría tan rápidamente hasta quedar prácticamente roto a un año del segundo periodo de gobierno del presidente Trump, mencionó.
Te puede interesar
Recalcó que, a escala mundial, estamos insertos en un cambio de régimen político y es necesario entender muy bien por qué se cayó, para entender qué hacer con eso.
“No es un tiempo de nostalgia; es tiempo de una mente crítica y objetiva que pueda decir esto no funcionó y dejó a mucha gente fuera”.
En ese tenor, mencionó que, si vamos a construir algo, tiene que ser algo que resuelva la injusticia y la desigualdad. Si no va a volver a caerse.
En el caso de la inteligencia artificial, opinó que es necesario entender que es un cambio tecnológico de tal magnitud que no nos imaginamos qué va a pasar.
Recordó que uno de los mensajes que se escucharon en el Foro Económico de Davos de 2026 es que la inteligencia artificial se apropia de las palabras y del pensamiento.
Al respecto destacó que por primera vez tenemos una tecnología que sabe hacer algo que solamente sabían hacer los seres humanos.
Entonces se cuestionó: “¿Qué implica que una tecnología se apropie del pensamiento y las palabras? Eso todavía no lo podemos dimensionar”.
En su opinión, la generación que hoy está en las universidades no está llamada a administrar el statu quo y lo conocido, sino a ser arquitectos que entiendan los problemas que plantea la realidad actual y ofrecer soluciones, porque son problemas que hoy no se están entendiendo.