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Dos postales de jazz: 100 años de Miles Davis y adiós a Sonny Rollins
Miles Davis durante una conferencia de prensa en su hotel en Niza, tomada el 15 de julio de 1985. Foto: AFP
100 años de Miles Davis
Hace un siglo nació Miles Davis. A propósito del centenario de su nacimiento, el Mixtape encontró un buen pretexto para adentrarse nuevamente en su música.
Miles Davis nació el 26 de mayo de 1926 en Alton, Illinois. Davis intercambió la educación seria de la Escuela de música de Julliard por los salones de baile como el Savoy Ballroom, Minton, The Three Deuces, the Onyx y the Spotlite en Nueva York, siguiendo como discípulo a los grandes del bebop como Charlie Parker, Dizzy Gillespie.
En su carrera de más de cuatro décadas, Miles rompió todas las reglas musicales que tuvo en su camino para trazar su propia ruta.
La música de Miles Davis es para los intrépidos. Las avenidas musicales de Miles Davis son tan diversas que uno puede perderse entre el bebop de sus primeros años.
También exploró otros horizontes musicales a partir de la ópera (Porgy and Bess), la bossa nova (Quiet Nights), música clásica (“Will o’ the Wisp”), flamenco (Sketches from Spain). La discografía de Miles Davis abarca 60 álbumes de estudio, 39 álbumes en vivo, 4 bandas sonoras, además de múltiples recopilaciones.
Pero si uno busca un lugar para empezar por la vasta obra de Miles Davis, siempre está Kind of Blue. El álbum de 1959 fue donde Miles Davis rompió con el tradicionalismo del bebop y el jazz que se construía a partir de acordes hacia el jazz modal.
En Kind of Blue, acompañado de John Coltrane, Cannonball Adderley, Bill Evans, Paul Chambers y Billy Cobb, Miles comenzó a explorar nuevos horizontes sonoros y que continuaría explorando por el resto de su carrera.
Kind of Blue es el álbum perfecto para una tarde lluviosa, como música de fondo en una librería o para escucharse en la penumbra de la medianoche.
En otra bifurcación, uno puede perderse en los senderos de Bitches Brew, donde Miles Davis comenzó a explorar los caminos del jazz fusionado con la experimentación psicodélica del rock, acompañado de un ensamble de una decena de músicos, incluyendo a Chick Corea, John McLaughlin, Airto Moreira, Joe Zawinul, Billy Cobham, Wayne Shorter y Harvey Brooks.
Cuando llegó su muerte en 1991, la música de Miles Davis comenzó a ser integrada por una nueva generación de músicos en el hip hop y sampleada por artistas como Nas, Public Enemy, Queen Latifah, DJ Premier, J Dilla y Mac Miller.
Adiós a Sonny Rollins
Sonny Rollins murió el lunes 25 de mayo a los 95 años. Con su partida dejó de existir una generación entera de músicos de jazz.
Rollins se caracterizó por aproximarse al saxofón tenor más como un músico clásico. Mientras algunos de sus contemporáneos exploraban los límites de la disonancia, la improvisación libre y las formas extendidas, Rollins se mantuvo en una línea única que unía lo tradicional con el avant garde.
Rollins compartió escenarios con Duke Ellington, Bud Powell, Charlie Parker, Miles Davis, el quinteto de Clifford Brown y Max Roach, entre otros.
“Me gusta pensar que el jazz puede interpretarse en una forma en la que puedes escuchar lo viejo al igual que lo nuevo”, le dijo Rollins al periodista Bob Blumenthal en 1982.
Sonny Rollins era el último sobreviviente de una de las fotos más icónicas del jazz titulada: A Great Day in Harlem.
La fotografía, tomada el 12 de agosto de 1958, reunió a 57 músicos de jazz para un número especial de la revista Esquire titulado “The Golden Age of Jazz”. Entre los músicos que se encontraban en aquella icónica sesión estaban: Art Blakey, Count Basie, Dizzy Gillespie, Roy Eldridge, Thelonious Monk, Charles Mingus, Jerry Mulligan, Gene Krupa, Lester Young, Coleman Hawkins y Sonny Rollins.
Rollins es el último eslabón de una cadena de músicos que ayudaron a definir el jazz durante el siglo XX.
Los caminos de Miles Davis y Sonny Rollins se cruzaron en 1951 cuando ambos grabaron “Morpheus”, “Whispering” y “Down”, que fueron editadas en el álbum Miles Davis and Horns.
El centenario de Miles Davis es una invitación para seguir descubriendo todos los rincones de su obra y por donde también se cruzaron los caminos de Sonny Rollins.