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Cigarros y refrescos: ¿Por qué el 'golpe' del IEPS ya no castigará a tu bolsillo el resto de 2026?
¿Sentiste el golpe del IEPS en cigarros y refrescos este 2026? Descubre por qué esta alza de precios ya se frenó y por qué tu bolsillo está a salvo.
Los ajustes al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS impactarán en las finanzas de los mexicanos.
Si a principios de año sentiste que tu dinero rendía menos al pagar la gasolina, los refrescos o los cigarros debido al ajuste en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), hay una buena noticia, el Banco de México (Banxico) dice que el golpe ya pasó y no se convertirá en una bola de nieve.
Sin embargo, hay una buena noticia para tus finanzas personales: la racha de aumentos ya terminó. Según el documento “Impacto de los cambios en el IEPS a bebidas azucaradas y cigarrillos en los precios al consumidor”, realizado por el banco central, este ajuste se considera un "evento de una sola vez". Es decir, subió el costo de ciertos productos de forma permanente, pero la inflación no se convirtió en una bola de nieve para el resto del año.
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¿De cuánto fue el impacto real en tu cartera y por qué los especialistas de Banxico aseguran que el peligro de un contagio masivo ya pasó? Esto es lo que explica:
¿Cuánto subieron los productos?
El primer bimestre del año concentró casi la totalidad de los incrementos. Al corte de marzo de 2026, estos son los efectos específicos que dejó el ajuste fiscal:
- El humo más caro: Cigarrillos y tabacos.
- Este sector fue el que recibió el ajuste más agresivo y, por ende, el que más presionó a la inflación general, concentrando 56.9% del impacto directo total del IEPS.
- El cambio fiscal: La tasa del impuesto saltó de 160% a 200%, mientras que la cuota específica por cada cigarro subió de 0.6445 a$0.8516.
- El golpe al bolsillo: Para marzo de 2026, los cigarrillos acumularon un alza del17.07% en sus precios al consumidor.
2. Bebidas Azucaradas, saborizadas y light
La cuota para bebidas con azúcares añadidos casi se duplicó, pasando de 1.6451 a 3.0818 pesos por litro. Además, este año se estrenó un impuesto de 1.50 pesos para las bebidas no calóricas con edulcorantes (los refrescos y bebidas light).
Esto provocó las siguientes variaciones acumuladas a marzo:
Las 4 razones por las que tu canasta básica está a salvo
A pesar de lo aparatoso de estas cifras, los consumidores pueden respirar tranquilos respecto al resto de sus gastos por cuatro factores clave:
- El efecto ya se agotó (temporalidad acotada): Los incrementos fuertes se materializaron estrictamente en enero y febrero. Para marzo, los indicadores de variación mensual regresaron a sus promedios históricos. El mercado ya absorbió el golpe.
- Fue pura matemática, no especulación: Las empresas realizaron un ajuste puramente aritmético; trasladaron el costo exacto del nuevo gravamen al precio final para compensar la tasa impositiva. Al ser un ejercicio contable, no existen razones técnicas para que los precios sigan subiendo por este mismo concepto.
- No hubo contagio en alimentos: El fenómeno se mantuvo "encapsulado". El alza se limitó estrictamente a los bienes gravados y no derivó en incrementos para el resto de las mercancías o alimentos de la canasta básica.
- Impacto marginal en restaurantes y fondas: El efecto indirecto en los comercios que usan estos productos como insumos (como loncherías, fondas, taquerías y restaurantes) fue mínimo, estimado en apenas 0.03 puntos porcentuales en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC).
Aunque el ajuste fiscal generó alzas notables en los productos afectados, su incidencia total en la inflación general del país estuvo sumamente acotada, estimada en 0.18 puntos porcentuales durante enero.
Los nuevos precios llegaron para quedarse (los refrescos y cigarros no van a bajar de precio), pero el impacto financiero ya ocurrió, dice Banxico
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