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Salida de EU de la CEPAL dará más relevancia a información de los bancos de datos de la CRT

En la batalla de Estados Unidos contra China por el poder telecom, varios países y organismos multilaterales resultarán afectados, entre ellos México, que a su vez ya se encuentra a las puertas de la revisión del T-MEC con un gobierno estadounidense rígido y por eso México está obligado a hablar muy argumentativo en las mesas de negociación telecom.

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El mundo estaría viviendo el surgimiento de un nuevo orden global empujado por el presidente estadounidense Donald Trump. Desde la economía a la geopolítica, el presidente de Estados Unidos busca un cambio y eso incluye a las telecomunicaciones, que por su propia naturaleza es una de las industrias más sensibles para los Estados nacionales.

Y en la batalla de Estados Unidos contra China por el poder telecom, luego del meteórico avance de Huawei, varios países y organismos multilaterales resultarán afectados, entre ellos México, que a su vez ya se encuentra a las puertas de la revisión del T-MEC con sus socios de Norteamérica; allí, con un Estados Unidos que llega engallado a negociar o incluso a romper el acuerdo y por eso México está obligado a hablar muy argumentativo en las mesas de negociación sobre telecomunicaciones, luego de desafiar a Washington con la eliminación del IFT como órgano autónomo y por no escuchar el clamor de AT&T sobre los altos precios del espectro que cuestan el 17% de los ingresos totales de esa compañía.

Trump ya soltó el primer golpe: El presidente de los Estados Unidos ordenó el retiro de su país de 66 organizaciones internacionales y de una treintena dependientes de la ONU.

Entre las afectadas está la Comisión Económica para América Latina (Cepal), una de las instituciones más respetadas en la construcción de análisis sobre diversas áreas y por eso la Cepal se convirtió en abrevadero para los analistas, empresas y gobiernos que siguen ese sector.

Si la Cepal pierde financiamiento valorará cuánta prioridad otorga ahora a sus informes, por ejemplo, sobre penetración de Internet y economía digital, con lo que los bancos de información sobre telecomunicaciones de los países cobrarán mayor relevancia para crear radiografías de esas industrias y con ello desarrollar políticas públicas que beneficien en las personas de a pie.

Esto significa que para el Banco de Información de Telecomunicaciones (BIT) de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones de México se abre una oportunidad para erigirse como modelo a seguir en la generación de informes que den luz para el andar de una industria que genera el 4% del PIB nacional o lo que es lo mismo: Facturación de 35,000 millones de dólares por año, 300,000 empleos directos y una conectividad para 38 millones de hogares que sigue creciendo.

Trump no sacó a Estados Unidos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), porque al hacerlo su país perdería pulso ante China en esa industria, como desarrolla el columnista José Otero en este análisis. Y la UIT destacó hace un lustro el trabajo que había hecho el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) con el BIT.

“El Banco de Información de Telecomunicaciones de México es un sitio web de última generación, basado en una lógica de inteligencia empresarial. Las series de datos disponibles y su visualización, así como las posibilidades ofrecidas para trabajar, explotar, visualizar y exportar datos e informes desde la aplicación, son excepcionales”, dijo la Unión Internacional de Telecomunicaciones en un espaldarazo que ahora choca con la declaración de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones respecto a que el IFT dejó un BIT en “desorden”.

Si el comentario de la CRT es un desafortunado despiste, el difunto IFT tampoco puede defenderse. Pero lo relevante está en que México debe acelerar el regreso del Banco de Información de Telecomunicaciones como fuente de insumo para construir argumentos que fortalezcan los discursos de conectividad del gobierno y los argumentos de México de cara al nuevo T-MEC. Por ahora, la CRT no ha informado cuánto personal tiene dedicado a esa misión ni el dato de presupuesto dirigido; incluso, tampoco se conoce el presupuesto de la CRT; su cabeza sectorial sólo ha informado en publicaciones de X que la dependencia tiene un 60% menos presupuesto del que tuvo el IFT.

La CRT asegura que el BIT vuelve a la vida el 15 de febrero, 165 días después de su última actualización. Analistas con reconocimiento dentro y fuera de México reconocen que el IFT innovó en el sector con ese banco de datos y la CRT también pueden lograrlo, ahora con la asimilación de nuevos criterios como algunos sobre inteligencia artificial y también con el aprovechamiento de nuevos indicadores que faciliten más los procesos.

Mony de Swaan Addati, expresidente de Cofetel y director en el Centro de Estudios e Investigación en Asuntos Públicos, CEIAP

En Cofetel nunca logramos consolidar un banco estadístico robusto para el sector, a pesar de que siempre estuvo identificado como un objetivo prioritario. No fue por falta de voluntad ni por desinterés técnico: Fue por un problema estructural de recursos.

Cofetel reguló durante años con un déficit presupuestal severo. Ese déficit no sólo afectó la estadística, sino también áreas críticas como la verificación y la supervisión. El hecho de que en 2013 el presupuesto del regulador se triplicara con la creación del IFT, fue un reconocimiento implícito de que Cofetel había regulado el mercado con apenas un tercio de los recursos necesarios.

Siempre lamenté que esa carencia nos impidiera construir un andamiaje estadístico propio, serio y sostenido, y por eso muchas veces tuvimos que recargarnos en información producida por Inegi o por la propia industria de telecomunicaciones.

El BIT se convirtió en una herramienta robusta y ampliamente utilizada por analistas, académicos, consultores, inversionistas y por el propio regulador. La estadística no es un lujo: Es una condición necesaria para regular, incluso para decisiones tan elementales como identificar preponderancia o evaluar niveles de competencia.

Lo que estamos viendo hoy es preocupante. Las transiciones institucionales mal gestionadas siempre tienen costos y en este caso el costo ha sido la interrupción de la estadística pública. No basta con culpar al antecesor. Un regulador con las atribuciones que hoy tiene la CRT debe explicar con precisión qué encontró y cómo corregirá lo que halló mal.

Gabriel Contreras, expresidente del IFT y creador del BIT

Debe recordarse que la reforma en telecomunicaciones se dio en un contexto de mucha litigiosidad, pleitos en medios de comunicación y a veces hasta desinformación.

Ante tanto dicho era necesario probar con hechos, así que se decidió generar una base de datos con información actualizada del sector para generar discusiones y decisiones informadas, con datos, basadas en evidencia.

Fue una herramienta muy importante para la toma de decisiones por parte del Estado y del mercado, lo que la llevó a tener un gran reconocimiento internacional y hacer del BIT un auténtico modelo a seguir.

José Otero, exvicepresidente de 5G Americas para Latinoamérica y el Caribe, y director en ICT Development Consulting

La importancia de BIT va más allá de contar con números actualizados del sector. Su valor está en su alcance al medir métricas que tradicionalmente no contemplan las agencias gubernamentales encargadas del sector de la tecnología. Contar con estos números ofrece numerosas ventajas, entre las que se pueden mencionar el poder ver el desempeño tanto negativo como positivo del sector, identificar las localidades o servicios que no están teniendo un buen desempeño.

Estas cifras sirven de insumo para estudios académicos y otras investigaciones del sector que permiten elaborar políticas de desarrollo para todo el país. Las cifras pueden ser utilizadas por quienes elaboran las políticas de política pública para entender cuál es la viabilidad de un proyecto de ley.

Por último, las condiciones que la Unión Internacional de Telecomunicaciones piden que posea un regulador 5G van más allá de poder recopilar buenas cifras estadísticas y están más ligadas a su autonomía decisional y financiera. Por ejemplo, el Indotel de República Dominicana es considerado por la UIT como uno de los mejores reguladores de las Américas. Sin embargo, la base de datos que maneja no es comparable a lo logrado por el IFT con el BIT, que llevó a Regulatel a pedir a los reguladores de las Américas que pasaran su información a México para poder tenerla centralizada. Esto fue cumplido parcialmente, pues muchos países no miden tantas métricas como el BIT.

Guillermo Solomon, experto en telecomunicaciones y nuevas tecnologías

Es importante que México haga un buen trabajo con el BIT, porque ya no tenemos ese “espejo externo” que daban la Cepal y otros organismos cuando Estados Unidos financiaba más estudios internacionales.

Con Trump sacando a Estados Unidos de varios esquemas multilaterales, ese tipo de reportes se van a volver más escasos o más politizados.

Si México no arma su propia radiografía seria y comparable del sector telecom, simplemente se queda fuera de la conversación. Un BIT bien hecho le devuelve al país una fuente propia de datos creíbles, comparables con la UIT y la OCDE, justo cuando el entorno internacional está más fragmentado.

La CRT tiene aquí una oportunidad de oro para “callar bocas”. Puede demostrar que, aunque ya no exista el IFT como antes, sí se puede hacer un regulador técnico, transparente y profesional. Un BIT sólido manda una señal muy fuerte a operadores, inversionistas y organismos internacionales de que México sigue siendo un mercado serio. Además, es el pretexto perfecto para volver a meter a México en la conversación latinoamericana como regulador de avanzada, no por discurso político, sino por datos bien hechos.

Héctor González, director de la consultora Nmap Consulting Group

Lo que no se mide no se puede mejorar. Con una política aislacionista en Estados Unidos que contempla recortes a organismos internacionales, la producción de informes regionales podría disminuir o perder calidad.

Frente a este escenario, México —coherente con su narrativa de soberanía digital— necesita contar con una fuente propia, robusta y confiable de información que permita generar inteligencia de mercado.

De lo contrario, los inversionistas nacionales y extranjeros carecerán de datos suficientes para tomar decisiones informadas sobre sus proyectos. Si México aspira a ejercer una verdadera soberanía digital, debe desarrollar y sostener su propia capacidad de producir la inteligencia de mercado para incentivar al sector digital.

Adriana Labardini, excomisionada de IFT y presidenta en la organización Conectadas

El BIT es esencial para la labor regulatoria de la CRT y para seguir recabando datos mucho más capilares, porque ahora se necesitan muchas otras métricas que son necesarias en industrias altamente integradas verticalmente. Y por algo muy importante: La era de la inteligencia artificial que está empezando a ser.

Es muy importante tener todo un consejo asesor en la Comisión Reguladora para crear una estrategia sobre cómo va a mejorar datos que pueden ser útiles para algunos insumos de inteligencia artificial. Y esto siempre bajo un marco de gobernanza, de transparencia de datos, transparencia algorítmica y rendición de cuentas.

No hay buenos sistemas de inteligencia artificial sin buenos datos. Y los datos, para que sean buenos, tienen que referirse a los regulados mexicanos, estar curados, no estar sesgados. Entonces, más importante que nunca va a ser contar con datos precisos y confiables de las empresas reguladas y de mercados para poder hacer una buena labor regulatoria.

En el Siglo XXI, un regulador que no cuente con evidencia limpia para tomar decisiones, es un riesgo.

Ana de Saracho O’Brien, fundadora de Synertics y experta en telecomunicaciones

El BIT es un instrumento de transparencia, planeación y credibilidad institucional. En un contexto internacional donde se están debilitando los mecanismos multilaterales de análisis, contar con información sólida, comparable y técnicamente sustentada se vuelve aún más relevante para los países.

Para México, mantener un BIT robusto permite dar visibilidad real al estado del mercado de telecomunicaciones, apoyar la toma de decisiones públicas y privadas, y sostener conversaciones informadas a nivel regional e internacional.

La transición hacia la CRT representa una oportunidad importante para demostrar capacidad técnica, independencia operativa y rigor metodológico. La CRT debe de darle relevancia al BIT para volver a posicionar a México como un referente regional.

María Elena Estavillo, directora en el Centro-i para la Sociedad del Futuro y directora asociada en la consultora Aequum

Desde su creación por el IFT, el BIT respondió a una necesidad de información estadística especializada y respaldada. El BIT ha ayudado a tomar mejores decisiones para la planeación, las inversiones, la inteligencia de mercados y para generar prospectiva.

Mantenerlo y hacerlo crecer es indispensable para la CRT, más aún en tiempos de la inteligencia artificial donde los datos abiertos y públicos son un capital intangible para una sociedad innovadora y competitiva que México necesita.

Isabel Reza, directora general en la consultora Regulatory Experts: Telecommunications and Broadcasting

La construcción de un BIT sólido y técnicamente impecable bajo la CRT no es un lujo estadístico: Es la condición mínima para hacer política de competencia y regulación seria en un mercado históricamente concentrado como el mexicano. Sin información granular, comparable y metodológicamente robusta sobre precios, calidad, cobertura, inversión, uso de redes mayoristas y comportamiento de los agentes, cualquier discurso sobre barreras a la entrada, poder de mercado o inclusión digital se vuelve retórico.

El recorte presupuestal es precisamente la razón por la que no se puede improvisar, pues si hay menos recursos, cada peso regulatorio tiene que estar guiado por evidencia. El riesgo no es sólo que falten datos, sino que se pierda continuidad histórica y se debilite la capacidad de monitorear concentración.

En regulación avanzada es estratégico conservar a quienes entienden la arquitectura de datos, los criterios de validación, las series históricas y las particularidades del mercado mexicano. Perder ese “know how” obliga a reconstruir procesos desde cero, incrementa errores, retrasa entregables y abre espacios de opacidad o discrecionalidad que un regulador como la CRT no puede permitirse.

Si bien la CRT ha señalado que el extinto IFT dejó un BIT desordenado y con rezagos que explican la falta de información actualizada, este argumento no puede convertirse en un pretexto para detener o desmantelar una herramienta esencial para la transparencia del sector. La responsabilidad histórica existe, pero hoy la responsabilidad institucional es de la CRT: Demostrar que puede garantizar continuidad.

Sandra Rodríguez, directora en Jurídica en Telecomunicaciones, Jentel

Un BIT sólido y actualizado reduce la asimetría de información y permite la toma de decisiones informadas, fortaleciendo la previsibilidad y la confianza en el marco regulatorio.

La reducción presupuestaria no justifica debilitarlo; al contrario, el BIT genera eficiencias, ordena procesos y reduce costos en el mediano plazo. Además, la información es transparencia: Sin datos públicos, claros y sistematizados no hay rendición de cuentas ni certeza jurídica real.

El BIT no es un lujo: Es un pilar para un regulador moderno, creíble y funcional, incluso en austeridad, porque blinda a la certeza jurídica.

Rodrigo Guzmán Araujo, experto en telecomunicaciones y política de competencia económica

El BIT es también ahora una herramienta para el ecosistema digital nacional. El BIT debe considerarse como un instrumento clave en el quehacer regulatorio de la CRT y en la construcción de políticas públicas sectoriales a cargo de la ATDT.

Información robusta y de calidad es necesaria para el desarrollo eficiente de los sectores de telecomunicaciones y radiodifusión y para el mejor logro de los objetivos de cobertura social y conectividad para abatir brechas digitales en México.

Fernando Borjón, senior advisor para América Latina de Access Partnership

El BIT es un sistema de datos abiertos para tener conocimiento del comportamiento y evolución del mercado. La ausencia de información actualizada afecta esta información. El efecto es que ni los usuarios ni los agentes de mercado cuenta con información oportuna para tomar decisiones.

Y la Organización de Estados Americanos ha recomendado tomar en cuenta 14 recomendaciones en materia de mejora regulatoria, varias de ellas han sido implementadas en México y deben seguir siendo aplicadas.

La recomendación 9 es promover el uso de una estrategia de datos abiertos con el enfoque en mejorar la transparencia de los datos trabajados por los reguladores, así como de los estudios y análisis realizados, permitiendo a los actores del ecosistema digital e interesados en general tener conocimiento del comportamiento y evolución del mercado.

La ausencia de información genera incertidumbre que es llenada de alguna forma, muchas veces, con expectativas equivocadas. Si la CRT quiere impulsar información es fundamental contar con un BIT actualizado. El valor de la información es que supera los comunicados de prensa, pues cada quien puede valorar la información en bruto y no la interpretación que quiere dar un comunicado de prensa de la CRT.

Periodista de negocios para El Economista, con especialidad en telecomunicaciones e infraestructura. Es licenciado en comunicación y periodismo por la UNAM, con estudios posteriores en el ITESM Campus Ciudad de México, el ITAM y la Universidad Panamericana. Fue colaborador en Grupo Radio Centro, Televisa, El Financiero y Alto Nivel. Ha sido moderador en los congresos internacionales de Futurecom y NexTV Latam; y también es citado en diversos análisis sobre telecomunicaciones y radiodifusión de la OCDE, la GSMA y la ASIET.

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