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CRT propone 240 lotes de espectro para 60 polos y excluye a Telcel y AT&T de la subasta 5G industrial
La CRT lanzó a consulta pública las prebases de su primera subasta de espectro para redes 5G industriales, con hasta 240 bloques en la banda de 2.3 GHz. El proceso, que excluye a Telcel y AT&T por su concentración espectral, busca impulsar las redes privadas y un mercado donde México nunca ha concretado una licitación 5G.
La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) anunció la versión preliminar de su primera subasta de espectro radioeléctrico para servicios industriales de quinta generación (5G). Este es el primero de tres procesos licitatorios relacionados con la tecnología 5G que la CRT perfila realizar en lo que resta del año. Los otros dos concursos son para servicios masivos y para cobertura social.
Este proceso marca un hito histórico para la autoridad en su debut como el nuevo regulador sectorial de telecomunicaciones, porque México es el único país latinoamericano de gran economía que no ha logrado concretar una subasta 5G, tras siete años de intentos fallidos.
La CRT salió a consulta pública esta tarde con las prebases del nuevo proceso licitatorio que bautizó como la subasta de espectro para Servicios de Provisión de Capacidad para Redes de Radiocomunicaciones Inteligentes o la “Licitación CRT-RRI-01”.
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En detalle, la autoridad propone subastar hasta 240 lotes de espectro radioeléctrico con un tamaño de ancho de banda de 10 Megahertz cada uno y dentro de la banda de los 2.3 GHz. La vigencia de las concesiones será de 10 años.
Las coberturas planteadas por la CRT suman 60 polos industriales distribuidos por todo el país, si bien el Estado mexicano también muestra un interés particular en que se detonen 14 polos comprendidos en los territorios de Campeche, Chihuahua, Durango, el Estado de México, Guanajuato, Hidalgo, Michoacán, Puebla, Quintana Roo, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas, Tlaxcala y Veracruz.
En su argumentación, la autoridad pretende potenciar industrias como las plataformas de logística, transporte y distribución; la agroindustria de valor agregado, la manufactura avanzada y el sector automotriz y con ellos a sus aliados de las autopartes y la electromovilidad.
La CRT también va por un empuje para las industrias de las tecnologías de la información, la electrónica, los semiconductores, los dispositivos médicos y la farmacéutica, y también quiere apoyar a sectores ya un tanto tradicionales en el país como el aeroespacial, la energía, la metalurgia y la industria textil y la minería.
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El apoyo de la CRT está en que el éxito de su primera subasta para espectro industrial permitirá que empresas de todos esos sectores productivos puedan ser provistos con tecnologías como el Internet de las cosas (IoT) o con servicios de nube y otras aplicaciones muy innovadoras, y que en su combinación con el poder de la tecnología 5G, ahora puedan aumentar su productividad y sacar mayor provecho de la Industria 4.0 en el contexto del nearshoring, que hasta ahora sólo ha sido más una narrativa gubernamental en el país.
En territorio, la autoridad está abierta a que los interesados manifiesten su opinión sobre la viabilidad de entregar concesiones con coberturas autorizadas de hasta un máximo de 200 Kilómetros cuadrados, tanto como todo el tamaño del municipio mexiquense de Ecatepec (181 km²), si bien la CRT reconoce que, por la propia naturaleza física de los parques industriales o puertos, estas redes celulares cubrirán complejos de 0.5 a 1.5 kilómetros cuadrados.
La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones —si los comentarios de la industria coinciden con sus posiciones—, planea empezar la subasta el día lunes 3 de agosto, cuando los interesados hagan público su manifestación de interés y si así ocurre, las primeras concesiones para este tipo de redes inalámbricas se estarían entregando para después de 19 de noviembre.
La CRT no informó todavía el valor mínimo de referencia para cada lote de espectro. La autoridad indicó que ese dato lo presentará una vez concluida la consulta pública de 20 días hábiles de la Licitación CRT-RRI-01 que comienzan este viernes.
El regulador sí detalló que deja al arbitrio de la empresa o grupo económico interesado en las frecuencias, la decisión de presentar una garantía de seriedad por todos los bloques que sean de su interés o una por cada lote en particular.
La carta de crédito stand-by también deberá cubrir el 100% del valor mínimo de referencia de bloque o bloques que el documento fije respaldar.
CRT restringe la participación de Telcel y AT&T en la subasta industrial
Según las fases de la licitación, la autoridad dispuso que las compañías que ya cuentan con una tenencia espectral superior al 20% a nivel nacional en ciertas bandas asignadas anteriormente para servicios IMT, estarían imposibilitadas para participar inmediatamente en el proceso.
Para ello, la CRT se apoyará en la Comisión Nacional Antimonopolio (CNA), el regulador de competencia económica indicado para resolver este tipo de asuntos en telecomunicaciones.
Así, no todos los operadores que ya cuentan con licencias en bandas previamente asignadas en los espectros de PCS (1.9 GHz), AWS (1.7 GHz /2.1 GHz); en 2.5 GHz, 3.3 GHz y 3.5 GHz podrán entrar al concurso.
De esta manera, los operadores AT&T y Telcel quedan fuera del primer proceso licitatorio que organiza la CRT.
Esto, porque AT&T tiene en sus manos el 26.21% de todo el espectro ya asignado, mientras que Telcel acapara el 33.51% de todas las frecuencias para servicios celulares concesionadas en el país, según el documento de las prebases de la CRT para esta licitación.
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Estos números, sin embargo, cambian cuando se contrastan con los datos del Banco de Información de Telecomunicaciones (BIT), que el último día de este mes cumplirá diez meses sin actualizaciones.
Allí se expone que Telcel tiene el 46.78% del espectro asignado y que AT&T mantiene el 36.68% de las frecuencias. En tanto, Altán tiene en concesión el 14.54% de las bandas.
Tanto Telcel, como AT&T ya cuentan con concesiones de bandas radioeléctricas con similares naturalezas técnicas a las que presenta la 2.3 GHz para desplegar servicios de telecomunicaciones dedicados a procesos industriales, por lo que no está claro, que —independientemente de que el regulador haya definido privilegiar a nuevos actores de mercado—, si ambas compañías estuviesen valorando entrar a ese proceso o esperarse a la subasta del 5G masivo.
Todo esto, en el contexto de que Telcel se interesa por la banda de los 600 MHz y mientras que AT&T debe abonar en próximas semanas 86 millones de dólares por sus licencias en los 800 MHz y 850 MHz.
Este escenario habilita entonces desde el principio a Altán Redes y a Telefónica o su comprador OXIO a valorar la compra de ese tipo de espectro, si hiciera sentido a sus planes de negocio.
La autoridad ha indicado en mesas de trabajo que este espectro puede ser una oportunidad para que nuevos operadores locales o proveedores muy particulares ingresen al mercado de las redes privadas de México, un nuevo nicho de negocio que empieza a ver un auge a nivel mundial y que, según versiones de la propia industria, ya existe interés entre empresarios del sur mexicano para pujar por un lote de estas frecuencias allí.