Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter, Cellnex y las socimis Árima y Vitruvio advirtieron a sus inversionistas del riesgo de la incertidumbre y de la fragmentación política para sus negocios de cara a las elecciones del 28 de abril. Alertaron del impacto en la economía del periodo incierto que se presenta, en el que es muy posible que no se pueda formar gobierno o que éste no sea estable ni tenga la mayoría que le permita aprobar las reformas que necesita la economía. Así lo hacen en folletos de emisiones y OPV registrados en la CNMV desde que el presidente del gobierno Pedro Sánchez convocó elecciones.

A estas empresas les preocupa especialmente la inestabilidad de Cataluña, además del Brexit. Asimismo, avisaron a sus inversionistas del efecto negativo de este escenario incierto en el desempleo y en el mercado inmobiliario. CaixaBank alertó del riesgo interno para la economía española, que supone “la fragmentación política y las incertidumbres derivadas de la situación política, que pueden tener un impacto en la agenda de reformas y los ajustes fiscales, o afectar al crecimiento económico en España”.

En este escenario, cree que, a pesar de la mejora sostenida que ha experimentado el mercado de trabajo, “la tasa de desempleo se mantendrá en niveles elevados en los próximos meses” y “podría volver a repuntar”. La elevada deuda pública “constituye otro elemento de preocupación”, añadió.

BBVA informó que “las expectativas de desaceleración de la economía se fundamentan en factores internos y externos”. A nivel interno, señaló “los efectos negativos de la persistencia de la incertidumbre sobre la política económica y de algunas de las medidas adoptadas recientemente”.

“El grupo puede verse afectado adversamente por acontecimientos políticos en Cataluña y por una bajada de rating de España”, avisó BBVA, que considera que “el aumento de la incertidumbre sobre la política económica y el ligero deterioro de la confianza de los consumidores parecen irrumpir con más fuerza en el mercado inmobiliario”.

“Los resultados y la liquidez de Bankinter pueden verse afectados por la situación económica reinante en España”, puntualizó la entidad, que también auguró que “los procesos electorales y la inestabilidad política en Cataluña podrían conllevar la disminución de la inversión y una ralentización del crecimiento económico, lo que podría afectar negativamente a los negocios y los clientes del grupo”. Bankinter informó que se enfrenta a “una evolución desfavorable del mercado inmobiliario en España”.

Temen por Brexit

Sabadell destacó que “la confianza de los inversionistas podría reducirse debido a la incertidumbre derivada de la situación política en España y los resultados de los procesos electorales, que podrían dar lugar a cambios en leyes y políticas”. Sabadell expresó que “la economía española sale especialmente perjudicada de un Brexit duro, dados los importantes vínculos comerciales, de turismo e inversión con Reino Unido”. Alertó que su filial británica, TSB, podría incrementar las pérdidas por deterioro de valor de sus activos financieros y su capacidad de crecer podría verse afectada negativamente.

Cellnex advirtió que está “expuesto a la situación económica y política de España y puede ser afectado de forma adversa por su potencial inestabilidad”. Le preocupan “fuerzas políticas emergentes en la UE con políticas y prioridades económicas alternativas” y “movimientos independentistas en la Unión Europea y en España”, que “podrían tener un efecto material adverso en el negocio del grupo, perspectivas, resultados de operaciones, situación financiera y flujos de caja”.

En cuanto al Brexit, señaló que su creciente presencia en Reino Unido hace que una salida sin acuerdo pueda “afectar de forma material y adversa su negocio, perspectivas, resultados, condición financiera y flujos de capital”.