Las plataformas de tecnología financiera que busquen entrar al espacio regulatorio, bajo la Ley Fintech, deberán contar con los mecanismos adecuados en materia de prevención de lavado de dinero y financiamiento al terrorismo, de lo contrario, no tendrán cabida en el ecosistema financiero, advirtió Sandro García-Rojas Castillo, vicepresidente de Procesos Preventivos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

En su participación en el Foro Fintech, organizado por la consultoría CBF Global, García-Rojas Castillo detalló que el sistema financiero tradicional se apega a estándares en materia de prevención de lavado, muchos de ellos provenientes del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), por lo que las plataformas de tecnología financiera no tendrían por qué ser la excepción.

“Hay unas (fintech) que tienen un planteamiento muy firme, muy sólido, muy bien llevado a cabo, con controles establecidos, incluso desarrollando cuestiones innovadoras en las plataformas tecnológicas, que nos sirven en el mundo de prevención de lavado de dinero”, detalló el funcionario en el foro llevado a cabo en la Bolsa Mexicana de Valores.

“Y hay otro segmento —añadió— que dice: ‘Sólo vengo a hacer negocio, no quiero esa parte de la regulación’ (...) de tal suerte que a estos segundos les espera un largo camino de entendimiento y quien no tenga la capacidad de cuidarse (en materia antilavado) como el ecosistema financiero lo está haciendo, no tendrá cabida en él”.

De acuerdo con García-Rojas Castillo, las plataformas de tecnología financiera pueden decirse seguras en temas de ciberseguridad; sin embargo, también deben cuidarse en materia de prevención de lavado especialmente porque manejan recursos del público en general.

Riesgos activos virtuales

El funcionario indicó que sin duda el tema de activos virtuales tiene elementos de riesgos de lavado de dinero, pues si una entidad, por ejemplo, un exchange recibe dinero en efectivo para el intercambio de éstos y realiza transferencias internacionales, eso aumenta el riesgo para que sean vehículos de blanqueo de capitales.

En este contexto, García-Rojas Castillo detalló que si se pretende crear esquemas de autorregulación específicamente para el tema de activos virtuales, pues el Banco de México sólo considera reglas al respecto para bancos y fintech reguladas, éstas tienen que cumplir los estándares más altos para controlar los riesgos de lavado de dinero.

Detectar el riesgo

En su intervención, Rocío Robles, encargada de supervisión de las Instituciones de Tecnología Financiera de la CNBV, destacó los modelos novedosos, que es el espacio regulatorio que se concede a las innovaciones tecnológicas que no entran en las figuras de fondeo colectivo o fondos de pago electrónico que contempla la Ley Fintech.

En este sentido, Robles indicó que aquellas innovaciones que contemplen realizar actividades reservadas, como la captación de recursos, pueden entrar en el espacio de modelos novedosos.

“Cualquier innovación es bienvenida en México, pero si esa innovación empieza a tocar temas de actividades reservadas, en donde para realizarlas se necesita una licencia como entidad financiera, entonces estas entidades pueden venir al sandbox (modelos novedosos)”, expresó Robles.

Explicó que la autoridad tiene la necesidad de regular donde hay un riesgo, por lo que el espacio de modelos novedosos que contempla la ley permitirá detectar los riesgos de una innovación.

“El sandbox es esa oportunidad que tiene la autoridad para saber qué está pasando con esta innovación, su tecnología y entender a profundidad los modelos de negocio y detectar el riesgo para ver si es necesaria una regulación”, aclaró Robles.

Por último dijo que de las dos solicitudes formales que se han presentado para operar bajo la Ley Fintech, una es para operar con un esquema de modelos novedosos.

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