El apoyo del gobierno nacional a Petróleos Mexicanos (Pemex) tendrá un costo relativamente limitado y manejable para el soberano, lo que significa que Moody’s no espera un deterioro fuerte de las cuentas fiscales del país.

A priori, en lo que ha sido un apoyo sólo verbal del gobierno a la paraestatal, Jaime Reusche, analista senior del grupo soberano para América Latina en la agencia, explica que, en el pasado, el gobierno ya ha absorbido el rescate bancario con el Fondo para la Protección del Ahorro Bancario (Fobaproa); el carretero y el de los proyectos de infraestructura productiva de largo plazo (Pidiregas). Y en todos los casos tomó medidas para amortiguar el impacto fiscal. Reconoce que la situación internacional está motivando pequeños terremotos en el país, pues además del problema de liquidez de Pemex, tendrá que evaluarse la situación de la Comisión Federal de Electricidad.

Pero considera que hay que esperar para ver la suma del apoyo público y el tiempo que le tomará al gobierno su participación, antes de estimar el impacto fiscal total y su efecto en la nota soberana.

Actualmente, Moody’s es la única agencia que tiene a México con la calificación en la escala de emisores A , que es un grado de inversión más sólido, con un perfil crediticio más consolidado. La nota del emisor soberano se encuentra en A3 desde febrero del 2014 y le tomó a México 14 años conseguir este upgrade.

Capitalizar o absorber deuda

Petróleos Mexicanos reportó en el tercer trimestre del 2015 pérdidas por 167,566 millones de pesos, esto es un aumento de 180% anual respecto del mismo periodo del 2014. Con ello, a septiembre acumuló pérdidas por 352,617 millones, nivel superior al saldo negativo de 147,756 millones, entre enero y septiembre del 2014.

Es bastante improbable que el gobierno tome toda la deuda de Pemex, porque tiene activos y caja y otras formas de tratar de cumplir pagos. Quizás ayudará a pagar las amortizaciones, participar de su capitalización o reducir la quita del dinero , detalló Reusche.

El gobierno ya había dicho que habría una intervención pero que no sabían cuándo. El analista de Moody’s considera que tendrán pronto reuniones con el gobierno para conocer el detalle del apoyo que planea otorgar a Pemex.

La capitalización o apoyo financiero que está por entrar en funciones tendrá un costo que podría darse de golpe o diferirse en varios años, como sucedió con los rescates anteriores, previó.

El impacto fiscal será moderado y no debería pesar en las finanzas del soberano, pero al llegar a estos niveles, indica que Pemex está en problemas y con posible deterioro en su perfil crediticio .

Asimismo, el analista de Moody’s comenta que el gobierno tiene dos vías para completar el apoyo a Pemex: la primera, reduciendo las transferencias de la paraestatal al Estado, lo que le facilitará mejorar la operación, la segunda, el soporte con algún tipo de capitalización.

La primera opción está en marcha desde septiembre pasado, cuando el comité técnico del Fondo Mexicano del Petróleo para la Estabilización y el Desarrollo informó que Pemex no pagaría el dividendo estatal que podría generar este año.

El comité ha explicado que Hacienda articuló la propuesta de eximir a la petrolera de esta obligación fiscal durante el 2016, considerando la situación financiera de la empresa y de sus empresas productivas subsidiarias, a partir de la caída del precio internacional del petróleo .