La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) recortó su tasa de interés interbancaria por tercera ocasión consecutiva en 0.25 puntos base, para dejar al rédito en 7.50 por ciento.

La decisión se tomó por mayoría, y se repitió la fórmula de septiembre, con dos votos a favor de un recorte más profundo, de 50 puntos base.

A las 12:45 horas (15 minutos antes del anuncio del banco central), el peso mexicano inició una corrección a la baja desde 19.4152 unidades por dólar con la que aumentó su recuperación en la jornada. La paridad con el dólar estadounidense tocó un mínimo 19.3575 unidades después del anuncio. Ayer el cruce cerró en 19.4450 unidades.

Tras esta acción, el rédito de México queda en 7.50 puntos, un nivel que sólo se ha visto en dos ocasiones en la última década: la más reciente, en marzo de 2018 y la previa, en febrero de 2008.

A pesar de tratarse de un tercer recorte consecutivo, la tasa se mantiene como la cuarta más alta entre las economías emergentes, sólo detrás de la que pagan el mercado de Argentina, que es de 58 puntos; la de Turquía, que es de 14 puntos; la de Ucrania, que paga 15.50% y la de Egipto que es de 13.25 puntos.

 

Y la tasa más alta de los emisores con una calificación tres niveles arriba del grado de inversión como la de México en Standard and Poor's (S&P), que es “BBB+”, y son: Perú (2.25%); Polonia(1.50%); y Talilandia (1.25 por ciento).

El economista en jefe para México y Canadá en Bank of América Merrill Lynch, Carlos Capistrán, explica que pese a tratarse del tercer recorte consecutivo, la política monetaria se mantiene restrictiva.

El ciclo en el que está ajustándose es para hacerla menos restrictiva, pues dada la incertidumbre internacional y local, no hay espacio para pasar a una fase de relajación monetaria, aún cuando la economía se mantiene anclada, explicó.

Precisamente con incertidumbre doméstica por el rumbo de la política económica, la inseguridad y el deterioro de expectativas para invertir, es que el Banxico se mantiene con muy poco margen de maniobra, acotó.

“Con la tasa como la tenemos, el dólar fluctúa entre 19 y 19.50 pesos. Si la llega a cortar más se depreciará la moneda lo que puede presionar a la inflación. Ya vimos que aún con esta tasa tan alta, la moneda fue contagiada como las demás latinoamericanas ante los eventos de Chile. Por eso creemos que no hay espacio para recortar más”.

En 14 días, detalles

La minuta correspondiente a esta reunión, será divulgada el jueves 28 de noviembre. Ahí se podrá confirmar el argumento de la decisión de recortar más la tasa y el nombre de los banqueros a favor.

Como se recordará, desde agosto han sido los subgobernadores Jonathan Heath y Gerardo Esquivel, quienes han solicitado un recorte de 50 puntos.

 

Y apenas en septiembre, el decano del cuerpo colegiado, votó a favor de un recorte de 25 puntos base, una reconsideración tras su decisión de agosto, cuando pidió mantenerla sin cambio, en 8.25 por ciento. En ese momento, su argumento fue la resistencia a la baja de la inflación subyacente y al riesgo que representaba la incertidumbre internacional y local sobre la volatilidad del tipo de cambio.

Resta una sola cita para que los miembros de la Junta pronuncien el último anuncio monetario del año: el 19 de diciembre.

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