La Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) y la Asociación Mexicana de Afores (Amafore) aseguraron que los ahorros de los trabajadores que se encuentran en las afores Sura, XXI Banorte, Principal y Profuturo GNP nunca estuvieron en riesgo, luego de que la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), las declarara responsables de retener las cuentas de los trabajadores para ahorrarse gastos comerciales y mejorar sus utilidades.

Esta investigación se sitúa exclusivamente en el ámbito comercial del sistema, lo cual no resultó en afectaciones a las cuentas individuales ni puso en riesgo el ahorro de los trabajadores , expone en un comunicado la Consar, que preside Carlos Ramírez.

En tanto, la Amafore, que dirige Carlos Noriega, explicó que la resolución de la autoridad de competencia se refiere a hechos ocurridos durante el 2014 y que fueron suspendidos voluntariamente por las propias afores involucradas aun antes del inicio de la investigación.

El ahorro de los trabajadores nunca estuvo en riesgo y en todo ese tiempo continuó recibiendo los rendimientos que le correspondieron y no hubo ninguna afectación a las cuentas individuales , expuso en un comunicado la Asociación que agrupa a 10 de las 11 afores.

Administran 30 millones de cuentas

Las cuatro afores que fueron acusadas administran 30 millones 972,496 cuentas de trabajadores que ahorran para su pensión y con las cuales estuvieron realizando prácticas monopólicas absolutas. XXI Banorte es la que más cuentas registra en el mercado de las afores con más de 16 millones de cuentas, Sura tiene más de 7 millones de cuentas y las otras dos aforres menos de 4 millones de cuentas.

Competían más por traspasos que por rendimientos

En un estudio que hizo el Instituto Mexicano para la Competitividad se mencionaba que el problema de las afores es que la comisión que cobran, la mayoría se destinaba a gasto comercial y una parte muy pequeña a las inversiones que ayudan a generar mejores rendimientos.

Criticaban que las afores se enfocarán más en atraer clientes quitándole cuentas a otras afores en vez de competir a través de mejorar los rendimientos que ofrecen a los trabajadores.

En su momento, un agente promotor que entrevistó El Economista indicó que algunos compañeros falsificaban datos personales como firmas, direcciones y hasta fotos para realizar los cambios de cuentas a la afore en la que trabajan.

Confesó que las cuentas de los trabajadores que se encuentran bajo el régimen de la Ley del Seguro Social de 1973 eran las más atractivas, pues al tener más dinero ahorrado, a los agentes se les pagaba una mejor comisión por pasarlas a la afore donde trabajaban.

La Consar menciona que se han tomado algunas medidas para el fortalecimiento de mecanismos de seguridad en materia de traspasos como es el caso de la integración de expedientes electrónicos, el cual captura los datos biométricos del trabajador y del agente promotor.

Además señala que se ha mejorado la supervisión de los agentes promotores en el sistema con la creación de una base única de agentes promotores y cambios regulatorios para certificar mediante examen a los agentes; y mejoras en la fiscalización de los procesos de traspasos.