Los accidentes con pipas de gas licuado de petróleo (LP) en México son la consecuencia de cuatro factores: corrupción, falta de supervisión, baja innovación tecnológica y una política pública que fomenta el transporte de material peligroso por las calles en lugar de ductos subterráneos. Eso dijo Manuel Molano, del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), consultado con motivo de la explosión de una pipa la mañana de este jueves en un hospital de la ciudad de México.

El IMCO hizo un análisis de transportes pesados y una de las conclusiones a las que llegó es que la surpervisión tiene que hacerse de origen. El problema, dijo Molano, es que "con unidades de 25 o 30 años y todo tipo de corruptelas alrededor de las placas y de los permisos, nadie está revisando de fondo las unidades y a las personas que operan dichos medios de transporte del gas LP".

La mañana de este jueves 29 de enero, una pipa de Gas Express Nieto, empresa que se ha visto involucrada en otros accidentes, explotó en el estacionamiento del Hospital Materno Infantil de la Delegación Cuajimalpa, en el surponiente de la ciudad de México. El accidente provocó por lo menos 2 muertos y más de 50 heridos, de acuerdo con información del jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, actualizada a las 14:00 horas.

El 29 de julio del 2014, en otro accidente que involucró a Gas Express Nieto en Querétaro murieron tres personas.

Explosión en Hospital Materno - Infantil del Contadero, en Cuajimalpa

Fernado Ruiz, vicepresidente del Consejo Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (Comce), consideró que el problema está en que seguimos utilizando gas LP. México, dijo, d ebe tener un uso mayor del gas natural, cuya transportación se realiza por ductos y que es "menos peligroso y contamina menos".

Para Ruiz, el problema es que "la costumbre de usar gas LP", a pesar de que el uso de gas natural en México tiene alrededor de 15 años. Otro de los problemas, dijo, es que no se cuenta con la infraestructura para usar el gas natural.

Molano dijo que son un conjunto de factores los que hacen que el transporte de material peligroso sea una actividad de alto riesgo para la ciudadanía, a lo que se suman vías públicas en muy mal estado, pipas con un desgaste mayor al usual y "una regulación muy mala".

La Secretaría de Energía tiene una norma que regula a los vehículos para el transporte y distribución de gas LP. Es la NOM-007-SESH-2010, que especifica las condiciones de seguridad, operación y mantenimiento a las que se tienen que ceñir las empresas del sector.

Esta Norma Oficial Mexicana (NOM) aplica para los siguientes vehículos:

  • Semirremolques
  • Autotanques de distribución
  • Autotanques de transporte
  • Vehículos de reparto

Para Manuel Molano, el accidente de este jueves obliga a "abrir paso a la tecnología en las regulaciones y en la supervisión de la seguridad con que se opera". Dijo que a este tipo de transportes hay que tenerlos monitoreados, inclusive en tiempo real, "para aplicar medidas preventivas en lugar de medidas correctivas".

La parte tecnológica está rezagada en la regulación, dijo el titular del IMCO. "La regulación debería darle premios al transportista que está invirtiendo en la mejor tecnología para transportar de manera segura", consideró.

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