En el marco del 211 aniversario del inicio de la Independencia de México, el presidente Andrés Manuel López Obrador pidió al gobierno de Estados Unidos levantar el embargo comercial a Cuba, y dijo que este último país debe ser declarado Patrimonio de la Humanidad.  

Previo del desfile cívico militar, como cada 16 de septiembre, el presidente López Obrador ofreció un discurso en el Zócalo de la Ciudad de México acompañado de funcionarios de su gabinete. Sin embargo, en esta ocasión además estuvo acompañado del presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, quien fue invitado no sólo para atestiguar dicho desfile, sino también para ser orador.

El presidente López Obrador dijo que desde hace 62 años el gobierno de Cuba “ha sabido, como pocos en el mundo, defender con dignidad su derecho a vivir libres e independientes, sin permitir la injerencia en sus asuntos internos de ninguna potencia extranjera”.    

López Obrador afirmó que “podemos estar de acuerdo o no con la revolución cubana y con su gobierno, pero el haber resistido 62 años sin sometimiento, es una indiscutible hazaña histórica”.

Consideró que por la defensa de la soberanía de su país:

“El pueblo de Cuba merece el premio de la dignidad, y esa isla debe ser considerada como la nueva Numancia, por su ejemplo de resistencia y pienso que por esa misma razón debería ser declarada Patrimonio de la Humanidad”.

López Obrador dijo que “el gobierno que represento llama respetuosamente al gobierno de Estados Unidos a levantar el bloqueo contra Cuba, porque ningún Estado tiene derecho a someter a otro pueblo, a otro país”.

Hizo referencia a George Washington, primer presidente de Estados Unidos, para asegurar que “las naciones no deben aprovecharse del infortunio de otros pueblos”.

También hizo referencia al político cubano José Martín, para afirmar que “el choque puede evitarse con el exquisito tacto político”.  

Y añadió: “se ve mal que el gobierno de Estados Unidos utilice el bloqueo para impedir el bienestar del pueblo de Cuba con el propósito de que esté obligado por la necesidad y tenga que enfrentar a su propio gobierno”.

López Obrador sentenció que “si esta perversa estrategia lograse tener éxitos, algo que no parece probable por la dignidad a la que nos hemos referido, se convertiría en un triunfo pírrico, vil y canallesco. En una mancha de esas que no se borran ni con toda el agua de los océanos. Es mejor el entendimiento, el respeto mutuo y la libertad sin condiciones ni prepotencia”.

“Ojalá que el presidente (Joe) Biden, quien posee suficiente sensibilidad política, actúe con esa grandeza y ponga fin para siempre a la política de agravios hacia Cuba. En la búsqueda de la reconciliación también debe ayudar la comunidad cubano estadounidense haciendo a un lado los intereses electorales o partidistas, hay que dejar atrás resentimientos, entender las nuevas circunstancias y buscar la reconciliación”.

Por su parte, el presidente Miguel Díaz-Canel agradeció la invitación del gobierno mexicano, sobre todo, dijo, en momentos donde su gobierno enfrenta una revuelta social provocada, según dijo, por una campaña de mentiras.

“La decisión de invitarnos tiene un valor inconmensurablemente mayor en momentos donde sufrimos un embate multidimensional, con un bloqueo criminal recrudecido oportunistamente con más de 240 medidas en medio de la pandemia de la Covid-19 que tan dramáticos costos tiene para todos, pero en particular para los países de menor desarrollo.  

“Estamos enfrentando paralelamente, una agresiva campaña de odio, desinformación, manipulación y mentiras montadas sobre las más diversas e influyentes plataformas digitales que desconocen todas los límites éticos.  Bajo el fuego de esa guerra total, la solidaridad de México con Cuba ha despertado en nuestro pueblo una mayor admiración y el agradecimiento más profundo”, dijo.

Agradeció a López Obrador su permanente rechazo al bloqueo y levantamiento del bloqueo y porque el voto anual en la Organización de las Naciones Unidas se convierta en hechos concretos. También agradeció que haya enviado a Cuba ayuda en insumos médicos y alimentos para apoyar a Cuba en la pandemia de Covid-19. Resaltó que su gobierno apoyó a México con el envío de técnicos y médicos, y sostuvo que lo volvería a hacer en caso de ser necesario.

“Nada soportaremos contra México, lo sentiremos como propio. Sabremos ser fieles a la amistad que han forjado siglos de historia y de hermosos principios comunes”, finalizó el mandatario cubano.

En redes sociales, ciudadanos, políticos de oposición, académicos y personas de diversos sectores cuestionaron la presencia del mandatario cubano, al tratarse de festejos patrios y de la conmemoración histórica del inicio de la Independencia.    

jorge.monroy@eleconomista.mx