Los casos de corrupción en el país han puesto a la luz complejas estructuras organizacionales que ocultan el desvío de recursos públicos, para tales motivos firmas de contabilidad o auditoría han sido un factor involucrado.

El presidente de la Comisión de Ética y Responsabilidad Profesional del Colegio de Contadores Públicos de México, Héctor Torres Sánchez, precisa que en el desarrollo de la profesión es frecuente que se susciten hechos que vulneren la ética profesional y para ello se tienen líneas de acción muy precisas ; no obstante, persisten firmas que mezclan a contadores y profesionales de otras áreas que arman una serie de estructuras y de formas de prestación, de formas de fabricación, de formas de apariencia de operaciones, incluso en ocasiones de manera muy burda , refiere.

Expone, a su vez, que la creación de empresas fantasma, una de las irregularidades más frecuentes encontradas por los órganos de fiscalización, no requiere mucha complejidad ni muchísima inteligencia, nada más requiere la conducta alejada de la ética, alejada de la integridad, alejada de la honestidad , para poder llevarse a cabo.

El contador público arguye que una de las formas de crear una empresa fantasma es mediante el arrendamiento de una casa o bien inmueble, la cual fungirá como la sede de la organización, para luego, mediante la simulación de la empresa, generar facturas para poder comprobar contratos a una administración pública, esto no requiere de muchísima inteligencia y esto lo hacen de manera muy común , expresa.

Cuando se tiene clara cuál es nuestra obligación, definitivamente no nos prestamos a ese tipo de prácticas (...) en mi experiencia me ha llevado incluso a rechazar clientes. Cuando en una entrevista preliminar se detectan conductas que incluso pueden llegar a rayar en actividades ilícitas, pues evidentemente por muy significativo que pueda representar el ingreso de ese tipo de operaciones, uno debe rechazarla invariablemente , explica.

Estas firmas que generan auditorías a modo buscan intereses muy particulares y se olvidan de la formación que se les dio; qué es lo que se busca, así como un médico, es el bien común y que sobre todo en estos casos de los gobernadores en los que hay grupos de contadores que ayudan o tratan de disimular gastos o desvíos de fondos, pues seguramente están buscando una ganancia importante (...) les importa más la ganancia que el propio actuar , precisa, por su parte, la investigadora de la Facultad de Contaduría y Administración de la UNAM, Claudia Liliana Padrón Martínez.

La especialista en ética en los negocios expresa lo importante que es discutir esta disciplina en las universidades del país, no sólo en la contaduría sino en las demás disciplinas que pudieran correlacionarse.

Con respecto a la ética, Torres Sánchez menciona que de acuerdo al código en la materia de la profesión, un contador debe apegarse a los objetivos de la empresa o del cliente, utilizando la confidencialidad y la lealtad en todo momento; sin embargo, este último postulado termina cuando los objetivos que persigue o las acciones que está haciendo no tienen legitimidad; es decir, son ilegales o son contrarias al interés público, ahí debe de acabar la lealtad , refiere.

En tanto que la confidencialidad, indica, puede terminar de acuerdo al código de ética, cuando una autoridad competente solicita legalmente la revelación de los datos recabados por el contador; sin embargo, aclara, dentro de la ley general de profesiones se especifica que en ciertas carreras como la contaduría, la medicina o el sacerdocio, entre otras, los profesionales están obligados a guardar información sensible.

Me parece ahí, que si bien el código de ética habla de que si hay un requerimiento de ley (para obtener) la información al contador, (éste) debe revelarla. Tenemos por otro lado esa disposición legal que desde el punto de vista jurídico obliga a la secrecía, pero ahí ya no hablamos de una cuestión de ética, hablamos de una cuestión legal , sostiene.

De acuerdo al Código Fiscal de la Federación (CFF), será la Secretaría de Hacienda y Crédito Público la encargada de presentar las denuncias con respecto a algún desfalco a las arcas públicas, basándose en lo estipulado en el CFF.

Con respecto a los contadores registrados, podrá ser el Servicio de Administración Tributaria (SAT) la instancia que pueda amonestarlos con sanciones que van desde llamadas de atención por faltas no graves, hasta la cancelación de su registro.

Hasta el 31 de diciembre del 2015, el SAT había sancionado a 671 contadores públicos por actuaciones irregulares; de ellos 428 fueron amonestados y 243 fueron suspendidos o retirados del padrón.

hector.molina@eleconomista.mx