El presidente Andrés Manuel López Obrador anunció que pasada la elección del próximo 6 de junio presentará iniciativas de reformas legales al Congreso de la Unión encaminadas a continuar con la austeridad y a establecer una auténtica democracia en México.

“Y en efecto, nada más que pase el proceso electoral vamos a enviar iniciativas para seguir ahorrando y terminando con lujos y gastos excesivos, extravagantes, onerosos, porque todo eso es lo que nos permite que haya presupuesto para el pueblo, para la gente. Y tiene que ver con el Legislativo y tiene que ver con el Poder Judicial”, dijo.

En su momento, para que no lo acusen de estar haciendo propaganda electoral, anunció, hará un ejercicio sobre cuánto cuesta el poder Legislativo en Estados Unidos, Francia, España, Argentina o en cualquier otro país, respecto del de México en proporción con la población de cada nación.

“Y también a ver cuánto cuesta el organismo encargado de organizar las elecciones, el INE (Instituto Nacional Electoral). Estoy seguro que es el más costoso del mundo”, abundó, y sobre todo “sus resultados”, al poner como ejemplo el órgano electoral de Costa Rica, país donde “no hay fraudes electorales desde hace mucho tiempo; no es el caso, desgraciadamente, de nuestro país”.

A pregunta específica, López Obrador no descartó promover una reforma en materia electoral, pero aclaró que no para impedir la democracia sino al contrario. “Para que podamos establecer una auténtica democracia y que se tenga confianza.

Entre otros cambios, explicó, propondría mejorar los organismos electorales para que sean “realmente independientes’’.

Cuestionado sobre si la eventual reforma incluiría el cambio de los once consejeros electorales o incluso que sean menos, dijo que sí.

“Sí, todo lo que ayude a que haya democracia. (Para) Que no haya simulación, que no haya injerencia de grupos de intereses creados, del poder político y del poder económico, que sea un órgano (electoral) verdaderamente autónomo, independiente, pero realmente independiente”, apuntó.

Finalmente, dijo no tenerle confianza en el INE, sino en el pueblo porque “para que quede claro, no son buenos los antecedentes” de los consejeros electorales, sobre todo de quienes llevan más años en el cargo, en referencia a Córdova, quien, aclaró, está por terminar su periodo en el cargo.

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